• Con más de 67.000 cartulinas se construyó el tifo más grande de la historia del Atlético de Madrid, con una estrofa del himno del antiguo Metropolitano.

El Metropolitano no falló en su cita con el FC Barcelona. Las gradas se llenaron, como pidió el Atlético de Madrid, media hora antes del comienzo del partido y la afición, desde bien temprano, calentó motores para darlo todo. Los minutos previos al encuentro fueron creciendo en intensidad hasta que llegó el punto álgido, unos minutos antes de la salida de los jugadores del túnel de vestuarios. Los más de 67.000 aficionados que encontraron una cartulina en su asiento la levantaron entonando el himno del Atlético de Madrid a capella y luciendo el mosaico que coloreó las gradas del estadio rojiblanco.

El tifo consistió en una lona del segundo al primer anfiteatro, con la estrofa «Eres de España aureola y del fútbol el coloso», del himno del antiguo Metropolitano. Fue una forma de hacer honor a la historia en el nuevo estadio homónimo, con una frase que aprovechaba la visita del FC Barcelona. Cartulinas rojas y blancas en el resto de la grada, salvo en los fondos, donde el blanco se sustituyó por el amarillo para construir una bandera española. En el centro de la grada se formó una escarapela de España con la silueta negra, y contorneada de blanco, de un futbolista a punto de chutar un balón. Rojo, blanco, amarillo y negro fueron los colores del tifo más grande de la historia del Atlético de Madrid.

Hasta tres veces llegó a cantar el himno la afición entregada. Los jugadores se hicieron de rogar pero acabaron saltando al césped de un estadio coloreado desde hacía minutos que rugía para recibirles. Con el Metropolitano como una olla a presión, como se había pedido y como se esperaba, el resto ocurrió en el césped. Poco a poco, el espíritu del Calderón va llegando al Metropolitano, aunque aún falta mucho esfuerzo por parte de una afición que vuelve a ser la que era antes del traslado.