• El Metropolitano ha sido la casa del Rayo Majadahonda desde el comienzo de esta temporada tanto de Liga como de Copa en sus 9 partidos disputados.

El tiempo del Rayo Majadahonda en el Metropolitano ha llegado a su fin, o al menos eso tiene previsto la directiva majariega. En una reunión celebrada la semana pasada entre el Atlético de Madrid, LaLiga y el propio Rayo, se mostró la intención de que el próximo partido del conjunto de Iriondo como local se dispute ya en el habitual Cerro del Espino, aún en reforma. Las obras del mini-estadio de la Ciudad Deportiva del Atlético comenzaron hace poco más de un mes, con el fin de que éste se adaptase a las exigencias de LaLiga para ser estadio de Segunda División, y su remodelación avanza a pasos agigantados.

El final de las obras estaba previsto para comienzos de enero o febrero, pero el Rayo quiere acelerar el proceso y jugar ya en la que siempre ha sido su casa. Hasta ahora lo han estado haciendo en el Metropolitano, gracias al «enorme favor» de la entidad rojiblanca, según las propias palabras de los integrantes del Rayo, que de no haber tenido estadio alternativo habrían descendido a Segunda B administrativamente. Aunque la cesión no ha sido gratis, pues el Atlético ha recibido cerca de 25.000€ por encuentro, y se han disputado un total de 9 partidos del Rayo Majadahonda -7 de Liga y 2 de Copa- en los que el Metropolitano se ha convertido en talismán.

El regreso al Cerro se produciría el próximo 2 de diciembre (12:00 horas), en el partido de LaLiga 1|2|3 que enfrentará al Rayo Majadahonda con el Deportivo, siempre y cuando la reforma esté terminada y aprobada por el organismo organizador del campeonato doméstico. De no estarlo se volvería a jugar en el Metropolitano aunque todo apunta a que esa etapa ha llegado a su fin. El feudo rojiblanco se había convertido en una auténtica atracción para las aficiones rivales, con desplazamientos masivos como el de los encuentros de Liga ante Sporting y Oviedo, o como el del Extremadura, al que acudieron unos 4.000 hinchas visitantes.

Por otro lado está el factor césped. El Metropolitano ha sufrido mucho el alto ritmo de partidos, lo que ha obligado al Atlético a cambiar el verde tan sólo cuatro meses después de ser colocado. Con el regreso al Cerro del Espino el nuevo césped resistirá mejor y gracias a la reforma -pagada a medias por ambos clubes- tanto Atlético de Madrid B, como Femenino, como Juvenil A en partidos europeos, gozarán de unas instalaciones mucho mejores en todos los niveles.