El Arsenal cumplió con los pronósticos venciendo por 0-2 en el Villa Park  y continuando su pelea por el liderato, que una semana más pertenece al Leicester.
Mientras el Aston Villa sigue sin levantar cabeza y  sin puntuar en otra semana más, viendo como la salvación se va alejando  cada vez más, situándose a ocho puntos.

Los “gunners”  comenzaron de una forma arrolladora en el encuentro, despachando el partido en tan solo la primera mitad con los goles de Giroud, de penalti y de Ramsey, tras una gran asistencia de Ozil. El delantero francés se encuentra en racha, sumando 12 goles esta temporada. Recientemente, su entrenador, Arsenge Wegner, le dedico unas palabras, en la que lo consideraba uno de los mejores “nueves” del mundo. Otro en estado de gracia es el mediapunta alemán, cuajando una de sus mejores temporadas en la ciudad de Londres, con 11 asistencias. El encuentro se acabó tras el descanso, ya que en la segunda parte, los de Wegner se relajaron, permitiendo a los “villanos” llegar más a la portería de Peter Cech(quien igualó el record de David James en porterías a cero, 169), pero con poco acierto, por lo que ya no hubo sorpresas en el marcador hasta el final del enfrentamiento.
Poco tardaron los espectadores que se encontraban en el Villa Park en ver como su equipo ya iba perdiendo en el marcador nada más empezar el partido. Exactamente en el minuto 6, cuando Olivier Giroud trasformo una penalti muy cuestionable de Alan Houton sobre Theo Walcott. El internacional francés tiró un disparo raso al lado izquierdo de la portería, engañando a Guzan, que su estirada fue para la dirección opuesta. El Arsenal siguió insistiendo y el segundo gol llegaría en el minuto 36, gracias a un gran robo de Ramsey, que a la postre finalizaría la jugada. El galés abrió perfectamente a la banda, donde Walcott vio en gran desmarque de Ozil que con una gran finta, se quitó a Joleon Lescott de encima y cuando todo el mundo pensaba que iba a disparar, devolvió la pelota a Ramsey, que introdujo el balón en la red.
Con un 0-2 y la necesidad de remontar empezaría la segunda parte para el Aston Villa, aunque en ningún momento dio  sensación de peligro, ya que  el Arsenal  siguió bien plantado en el campo, pudiendo ver el paso de los minutos sin sobresaltos. El juego de los de Remi Garde era un querer y no poder, con llegadas al área rival pero sin ideas de finalizar la jugada. La entrada de Grealish ofreció alguna mejoría al sistema del equipo, sin embargo fue contrarrestada por la  de Oxlade-Chamberlain en el Arsenal, que no paró de desbordar por las bandas.
De esta manera se llegó al final del partido, dejando un buen sabor de boca a los visitantes, al poder seguir peleando por el ansiado título de la Premier League y afrontar con optimismo su siguiente duelo liguero, nada menos que contra el Manchester City, tercer clasificado de la tabla. Caso contrario el del Aston Villa, que ve como no encuentra ninguna solución a sus problemas, hundiéndose más y más en el pozo que les lleva directamente a segunda división.  Los “villanos” se tendrán que enfrentar la próxima jornada contra el Newcastle, rival directo por la permanencia, que llega con dos victorias seguidas, una de ellas frente al Liverpool.