En 2015, el fútbol femenino en España experimentó un gran crecimiento. Además de la participación en el Mundial de Canadá, por primera vez, en el que la Selección Española no logró pasar de la fase de grupos, el FC Barcelona y el Atlético de Madrid disputarían la UEFA Champions League. A partir de dicho Mundial el trato por los medios de comunicación ha ido mejorando y ahora se pueden leer y visionar más partidos de las féminas, aunque aún hay mucho camino por recorrer. Medios de comunicación como Cuatro o Telecinco han sido casi los pioneros de la televisión en retransmitir en abierto partidos de la Selección Femenina de Fútbol.

Esto ayudó a que el presidente de LaLiga (máximo órgano del fútbol profesional en España), Javier Tebas, tomase partido para que este deporte comience a tener más auge entre los amantes del fútbol. Muchos clubes de prestigio como el Valencia, el Atlético de Madrid, el Fútbol Club Barcelona, el Rayo Vallecano, el Athletic de Bilbao o el RCD Espanyol tienen su equipo femenino. Al igual que otros clubes menos conocidos también cuentan con ello. Debido a la noticia de la profesionalización, creció el interés de otro de los grandes: El Real Madrid.

El primer paso fue conseguir un buen patrocinador, como fue firmar con Iberdrola, que apostó por la Selección Española Femenina. Lógicamente, además del aspecto económico que pudiera reportar a la liga femenina, el apoyo de una compañía así significaría un impulso de la competición y una llamada de atención para otras compañías y marcas.

Otras decisiones tomadas fueron:

TV. Se anunció que la Liga Femenina de fútbol tendrá mayor cuota de mercado en televisión y aseguró que al menos dos partidos de cada jornada del campeonato serán retransmitidos por una televisión de cobertura nacional en abierto. Actualmente se retransmiten dos partidos por jornada en GOL TV.

Ingresos. El presupuesto de la Liga Femenina no contaba con una dotación hasta la fecha, pero el presidente de la LFP destacó que a partir de la próxima temporada contaría con un presupuesto de 4 millones de euros destinados principalmente a la estructuralización del campeonato y a la formación de directivos y técnicos.

Marco arbitral. La estructura de la competición en sí misma tiene un grave problema, uno entre otros muchos. El equipo arbitral que dirige los partidos pertenece al colegio de la región donde se disputa el encuentro. Es decir, un Valencia-Barcelona lo arbitra un colegiado valenciano, mientras un Barcelona-Valencia lo hace uno catalán. La exigencia mínima para la Primera División Femenina debiera ser que, como en el caso de la masculina y divisiones como Segunda o Segunda B, el árbitro provenga de un comité neutral. Lógicamente el fondo es económico, los gastos arbitrales son fijos, pero se reduce notablemente las dietas. Un problema que debiera ser apoyado económicamente por los organismos del fútbol a los clubes ante las dificultades de caja.

Estadios y campos en buenas condiciones. Hay clubes como el Athletic de Bilbao, el Barcelona, el Atlético de Madrid, el Valencia, la Real Sociedad que disponen de infraestructuras para los partidos de las féminas, pero otros clubes que se ven obligados a jugar en campos artificiales y desgastados que a duras penas tienen aforo, circunstancias que no son favorables para los seguidores ni para las jugadoras. El Levante, por ejemplo, sí se ha trasladado esta temporada a El Palleter de Paiporta, que cuenta con grada cubierta y sitio para la afición, al igual que el Atlético de Madrid, que disputaba sus partidos en césped artificial y esta temporada lo hace en césped natural. Los clubes anteriormente mencionados suelen jugar sus partidos en campos de sus ciudades deportivas y en puntuales casos se citan duelos en recintos como el Miniestadi del Barcelona, el Antonio Puchades del Valencia, o como en el partido del pasado domingo, en el Estadio Vicente Calderón. Javier Tebas ha confirmado que el equipo de trabajo de LaLiga ha estudiado las condiciones de los campos de juego de cada club y que se exigirán unos mínimos.