El fútbol femenino en España echó a andar en un clima político y social muy desfavorecido, debido al machismo del régimen franquista, no siendo reconocido por la RFEF ni por la FIFA hasta 1983. Los primeros clubes surgieron en la clandestinidad.
Los inicios de nuestra selección femenina se remontan a 1971, aunque, por desgracia, en esa época el fútbol femenino no estaba reconocido ni por la Real Federación Española de Fútbol, ni por la FIFA, por lo que su fundación no se hizo oficial hasta 1983. Por suerte, los tiempos han cambiado y el fútbol femenino cada vez es más popular en todo el mundo.
Los inicios del fútbol femenino en España
Debido a la situación política y social de la época en España, los clubes de fútbol femenino, se ven obligados a nacer en la clandestinidad como es el caso del Mercacredit y el Sizam, posteriormente renombrado como Olímpico de Villaverde. En el primer partido de fútbol femenino que se disputó en España, se enfrentaron ambos equipos, en el campo de Boetticher, del barrio de Villaverde, en Madrid. Al encuentro, acudieron más 8000 espectadores. Debido a la expectación que levantó dicho evento, cientos de personas no pudieron disfrutar del partido, ya que el estadio se encontraba abarrotado. Sin duda alguna, uno de los “culpables” de que el fútbol femenino español se encuentre donde está hoy en día es Rafael Muga. Gracias a él, que se esforzó en promocionar el fútbol femenino en la España de los 70, las chicas consiguieron llenar campos como La Rosaleda, La Condomina o El Arcángel.
La selección femenina no oficial
Se formó la primera selección femenina, no reconocida oficialmente, de fútbol español. La cual se enfrentó a las mejores selecciones de la época. Su abanderada era Conchi Sánchez, apodada “Amancio”, en honor al futbolista del Real Madrid. Era una de las mejores futbolistas del momento. Disputó el partido entre Mercacredit y el Sizam, defendiendo al primero de ellos.
“Eran negras, de cuero y muy bien hechas, con unos lazos negros que luego cambié por otros rojos, más bonitos. A mi padre le costa – ron 300 pesetas, que era mucho dinero para la época. Aquella no – che, la víspera del partido, casi no pude dormir, mirando mis botas nuevas. Eran preciosas” relataba Concha al recordar su primer par de botas de fútbol, con las que disputó el encuentro. En dicho encuentro, anotó cinco goles, y desde ese momento, comenzaron a llamarla “Amancio”. Tenía un talento innato, algo fuera de lo común.
“Yo siempre he sido del Real Madrid. Mis primeros recuerdos de fútbol son de aquel Real Madrid de las seis Copas de Europa, de Gento, Amancio… Para mí fue un orgullo que me apodaran ‘Amancio’. Luego le acabé conociendo y me dijo que se alegraba de que me llamaran como a él y que yo era mucho más guapa. Aquel partido en el Boetticher fue una auténtica revolución. Eran los 70, los años del franquismo, de la sección femenina… El fútbol femenino no estaba reconocido ni por la Federación Española ni por la UEFA ni por la FIFA. Para la gente era una novedad. Nosotras nos atrevimos a asaltar uno de los reductos más altos del deporte masculino, el fútbol. Éramos muy jóvenes y no del todo conscientes de lo que estaba sucediendo a nuestro alrededor. Rompimos muchos moldes y hubo gente a la que no le gustó” recuerda Conchi.
La entonces Selección Española Femenina de Fútbol “clandestina” disputó su primer encuentro en 1971, frente a la Selección Portuguesa. El partido, disputado en La Condomina, acabó en empate con 3-3 en el marcador. Más tarde, se produjo el primer viaje de la selección para disputar un partido en el extranjero. Esta vez en Italia, en el Stadio Comunale, hoy día conocido como Olímpico de Turín. La Selección Italiana se impuso, finalizando el encuentro con un marcador de 8-1. La diferencia de edad entre las jugadoras de ambos conjuntos fue vital, ya que la española más veterana, apenas tenía catorce años.
En 1971 se celebraba el Mundial Femenino de México, donde la Selección Española Femenina de Fútbol a pesar de su reciente creación, fue invitada a disputar el torneo debido a sus excelentes actuaciones en los partidos amistosos que había disputado. Pero, la RFEF le impidió la participación en dicha competición debido a que en España, el fútbol femenino no se reconocería hasta 1983.








