Atlético de Madrid y UD Las Palmas volverán a verse las caras tres semanas después de su enfrentamiento liguero en el Estadio de Gran Canaria, partido correspondiente a la ida de los octavos de final de la Copa del Rey. Simeone y Quique Setién han hecho a su imagen y semejanza a sus conjuntos y pese a ser estilos diferentes ambos entrenadores querrán pasar la eliminatoria.

Comienza el Atleti este 2017 casi como terminó el 2016, ante Las Palmas. Entonces fue en Liga, ahora es en Copa. Da igual: será comenzar el año con un dèjá vu. Entonces Setién dominó el juego pero perdió. Entonces Simeone ganó por un gol de Saúl que fue más que un gol: en cinco partidos el Atleti sumaba una victoria y alrededor del equipo crecían las sombras (y las fisuras y las dudas). Pero aquello pasó y se fue todo con esa victoria ante el rival de hoy.

El Atlético, que acabó el año intercalando luces y sombras, quiere volver a ser el equipo fiable de siempre tras cerrar noviembre y diciembre con seis victorias en 11 encuentros. Dos de ellas en la presente edición de la  Copa del Rey, competición que siempre es deseada en el Manzanares y para la que Simeone no escatimará nada. Porque el argentino no rotará lo más mínimo ante Las Palmas. De hecho, lleva una semana preparando el choque, desde que el equipo regresara al trabajo, ensayando con un once con el que probó el viernes en el amistoso en tierras árabes.

El técnico rojiblanco saldrá con el once de gala, con Koke de nuevo en banda y Saúl y Gabi en la sala de máquinas, los goles quedarán para Griezmann y Gameiro, la única novedad será  el cambio de posición de Juanfran que pasará a jugar de interior como hizo en los dos últimos partidos, dejando a Vrsaljko de lateral derecho y sacando del equipo a Yannick Ferreira Carrasco, aunque el belga se iba a perder el choque de todas formas ya que fue baja de última hora a causa de unas molestias en el pie izquierdo. Tampoco podrá estar Thomas, aunque tampoco es que haya contado mucho el ghanés, pues se marcha con su selección a disputar la Copa África. Y claro, los lesionados Tiago, Augusto y Oblak, además de un Cerci que reapareció en el último choque oficial pero que sigue con su plan específico y con su salida en el horizonte.

Enfrente, uno de los equipos más vistosos de España, la UD Las Palmas de Quique Setién. Cuenta con varias bajas (Araújo o Livaja) y más dudas por gastroenteritis (Varas, Bigas y Montoro) el técnico cántabro. Esto, unido a la entidad del rival y la necesidad de recuperar los buenos resultados del inicio del curso hará que el que fuera jugador del Atlético tampoco pueda permitirse rotar como hizo en la anterior eliminatoria. Boateng, que vuelve o el canterano Asdrúbal, es una de las incógnitas que debe resolver Setién.