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Las pacenses condenaron la falta de efectividad rojiblanca y se llevaron los tres puntos de Alcalá con un único disparo a puerta.
El Santa Teresa asaltó el fortín alcalaíno, al más puro estilo ‘catenaccio’. El plan del conjunto pacense salió a la perfección. Las visitantes aprovecharon un despiste de la zaga rojiblanca para adelantarse a la contra por mediación de Belén, en su única llegada. Las incontables apariciones de Aguirre y el larguero, arruinaron la tarde a un Atlético, que no fue capaz de concretar sus numerosas ocasiones y acabo pagando su falta de puntería.
Sánchez Vera apostó de inicio por el mismo esquema que dibujó en Tenerife. Un 4-4-2 con Ajara y Ludmila formando dupla de ataque. Por su parte, el Santa Teresa también presentó un 4-4-2 con las líneas muy bien marcadas. Salió el Atlético en busca del primero desde el primer instante para poner el partido de cara. Fruto de ello, tuvo la primera ocasión en las botas de Tounkara, que estuvo a punto de abrir la lata pero su remate se marchó desviado.
Las rojiblancas empezaron a imponer su calidad en el verde y se hicieron con el dominio del balón. El conjunto visitante, a sabiendas de la superioridad del Atlético se atrincheró en su campo formando un sólido bloque con dos líneas de cuatro y dejando a Belén arriba por si las moscas. Ludmila fue la primera en atravesar la muralla, y si no fuera por una gran parada de Aguirre, habría abierto la lata. Se creció la guardameta y volvió a hacer una gran intervención al potente disparo de Meseguer. En el ambiente se podía presagiar que este iba a ser el guion del partido.
El conjunto pacense no tenía prisa en poner el balón en juego, pues aprovechaban el mínimo parón para recuperarse del comprometido esfuerzo que hacían trabajando sin balón. El conjunto dirigido por Sánchez Vera siguió trabajando y moviendo el balón rápido de un lado para otro. Las rojiblancas finalizaban gran parte de sus jugadas pero se chocaban una y otra vez con una inspirada Aguirre. Muy destacable la actuación de Claudia Iglesias, que a sus 17 años cogió las manijas de las suyas con mucha personalidad. Así finalizó el primer tiempo, con un Santa Teresa atrincherado en su campo, que cada vez confiaba más en su plan.
Sánchez Vera movió ficha en el descanso. Guagni se quedó en el vestuario y puso toda la carne en el asador, dando entrada a Knaak con el afán de adelantarse en el marcador. Las pacenses salieron del descanso con el guion aprendido de la primera mitad, con las 11 futbolistas defendiendo en su propio campo y sin conceder ni un hueco. El técnico rojiblanco apostó por un cambio táctico más ofensivo y el Santa Teresa aprovechó la confusión y le clavó un puñal al Atlético. Belén adelantó a las suyas a la contra, en el primer acercamiento de las pacenses a la portería de Lindahl.
A raíz del gol de las visitantes, el partido comenzó a hacerse cuesta arriba para el Atlético. Los nervios se apoderaron de las colchoneras que no lograban encontrar un rayo de luz en la muralla implantada por las pacenses. Aún así insistió el Atlético y tuvo oportunidad de hacer el empate en varias ocasiones. Primero fue el larguero quien evitó el golazo desde la frontal de Amanda y seguidamente, apareció Aguirre para rozar con la yema de los dedos el misil teledirigido de Claudia. El Santa Teresa, al más puro estilo italiano, se encerró en su área, conscientes del valor de estos tres puntos.
La afición colchonera presente en Alcalá se echaba las manos a la cabeza con las constantes ocasiones de las suyas que creaban y creaban pero no conseguían concretarlas. Con el pitido final, las jugadoras rojiblancas se marcharon a los vestuarios con la moral hundida, después de dejarse tres puntos en casa ante un rival, a priori muy inferior.








