El francés sufre un hematoma en el empeine del pie izquierdo. El delantero es optimista y confía en llegar.

«No es demasiado serio, pero tengo que trabajar mañana, tarde y noche». Estas eran las únicas declaraciones que dejaba Antoine Griezmann antes de volver a España. Su entrenador, Didier Deschamps ha creido conveniente liberar a su estrella del partido que enfrenta a la selección francesa con Costa de Marfil el próximo martes. A pesar de la baja de Griezmann, el seleccionador francés ha preferido no llamar a nadie a sustituirle. Por ello, su compañero y amigo, Kevin Gameiro, partirá de titular.

En la radiografía que se sometió ayer se descartó lesión ósea y el diagnóstico indica que sufre una lesión traumática con hematoma en el dorso del pie izquierdo debido a un choque durante el partido contra Suecia el pasado viernes que se saldó con la victoria francesa y que dejó a los de Didier Deschamps líderes en solitario del Grupo A.  El rojiblanco ya se ha puesto en manos de los fisioterapeutas del Atlético de Madrid. En la jornada del lunes seguirá con una nueva sesión de tratamiento y queda pendiente de evolución. 

Desde el club confían en que pueda llegar el sábado para el derbi ante el Real Madrid. Aunque es difícil que llegue al 100%, hará trabajo específico estos días para llegar en óptimas condiciones de disputar el duelo.