El Alavés continuará una semana más liderando la Liga Adelante tras imponerse por la mínima al Huesca en un partido en el que los visitantes jugaron de forma seria y plantaron cara a los locales, que supieron rentabilizar el gol de Manu Barreiro.

El partido comenzó con jugadas de peligro para los locales, acciones que acabaron dando paso a un dominio casi completo del Huesca durante la primera mitad. Los de Anquela tuvieron una ocasión por mediación de Camacho, pero el balón salió rozando el palo de la portería defendida por Pacheco. El conjunto oscense continuaba llegando a la meta del Alavés con un Machís muy activo. En una de sus acciones, Luis Fernández estuvo muy cerca de rematar el balón.

El conjunto de Bordalás sufría teniendo y sin tener el balón. Con un medio del campo roto, dejaba demasiado espacio entre la defensa y los jugadores de arriba. Pero, a diferencia de los oscenses, los vascos tuvieron la efectividad necesaria de cara a gol. Tras una gran arrancada de Toquero, el jugador apuró línea de fondo y metió un balón en el área que Manu Barreiro no desaprovechó y que convirtió en el único gol de la tarde.

A pesar de la buena imagen que se estaba dando, esta no servía para nada. Aún así, el conjunto de Anquela no bajó los brazos y continuó atacando. Aunque llegaba con peligro, no conseguía tener efectividad de cara a puerta. Sin embargo, el Alavés sí que lo hacía, sobre todo, por mediación de Toquero, que en dos minutos había provocado dos ocasiones de peligro.

Tras el esfuerzo realizado en la primera parte, el Huesca lo empezó a notar y el Alavés comenzó a tomar las riendas del partido. Este cansancio quedó mejor reflejado en la segunda mitad, cuando el Huesca resultó menos incisivo e intenso que en los primeros cuarenta y cinco minutos.

A los cinco minutos del segundo tiempo, Kiko Femenía tenía que abandonar el terreno de juego por un golpe recibido similar al de Nástic. Su lugar en el terreno de juego lo ocupó Estrada. A pesar de la reducción de ritmo, las ocasiones continuaban sucediendo, y Aythami dispuso de la primera oportunidad del segundo tiempo, pero Pacheco evitó el gol.

Anquela, que no lo veía claro, modificó el sistema a 4-4-2, y retiró del campo a Camacho para que su lugar lo ocupara Figueroa. Tuvo el empate en el minuto 27 del segundo tiempo, pero su remate se marchó fuera. A pesar de la insistencia del Huesca, el Alavés mantenía la calma y domiba el partido. De esta forma llegaron las ocasiones que pudieron sentenciar el encuentro, todas ellas con un nombre propio, Toquero. Una de ellas terminó con un disparo de Pacheco que salió cerca del poste de Leo Franco.

Lo que restó del partido quedó en un Alavés firme y seguro, claro dominador del partido, sin fallos atrás y a la contra. Por su parte, el Huesca no se rindió y se lanzó al ataque en busca del empate, que pudo haberlo logrado en los últimos minutos pero, finalmente, no fue así.