Llegaba el partido correspondiente a la cuarta jornada de liga, que disputarían en el Estadio de Ipurúa el Eibar y el Atlético de Madrid. Visita de un conjunto rojiblanco que ya ganó la temporada pasada (0-3) y dónde convenció ante el equipo armero.
Esta temporada es diferente y son muchos los jugadores nuevos que no estaban el año pasado. Jackson Martínez, uno de ellos, que fue titular después de perder ese puesto en el once en el anterior partido ante el Barcelona.
En la primera parte, el encuentro fue bastante aburrido. El juego del Atlético no fluía y no conseguían llegar con facilidad a la portería de Riesgo. Tan solo una ocasión de Vietto, que perdonó a puerta vacía, y otra de Jackson Martínez de larga distancia, fue lo más significativo del conjunto del Cholo en la primera mitad.
Tras el descanso, el técnico argentino introdujo a Fernando Torres y Correa en el césped. Dos cambios que dieron una vuelta de tuerca al partido de manera increíble. Ya que en el minuto 62, una jugada entre «El Niño» y el argentino acabó con este delante del portero armero, tras un quiebro a dos defensas, y cuyo disparo significó el (0-1) en el marcador de Ipurúa.
Si bonito fue el primero, igual o más fue el segundo. Otra combinación entre la pareja que había ingresado en el campo en el descanso volvió a terminar con el segundo en las redes armeras sobre el minuto 78 de partido. Esta vez fue Correa quien le dio a Torres un pase en profundidad que el de Fuenlabrada picó -emulando el gol de la Final de la Euro’08 ante Alemania- y consiguió batir a Riesgo.
De ahí al final varias ocasiones para ambos equipos que no acabaron ninguna en gol. La mala noticia se produjo cuando Koke fue sustituido por Óliver debido a que el vallecano sufrió una lesión en el bíceps femoral. Así, tres puntos que sumó el Atleti tras la derrota en el Vicente Calderón ante el Barcelona y, sobretodo, destacando la actuación de Ángel Correa y Fernando Torres.