El delantero francés, autor del golazo que ponía el empate en Riazor, habló porque era su obligación ante la prensa después del aparatoso incidente que sufrió Fernando Torres. Antoine Griezmann se preocupó por su compañero de equipo admitiendo que es lo más importante.

No era momento de hablar de su gol, ni siquiera del partido que acabó en empate a uno, Antoine Griezmann salió a hablar con los medios de comunicación para manifestar su preocupación por el delantero del Atlético de Madrid Fernando Torres, quien ingresó al partido en el minuto 65 y tuvo que ser retirado en camilla por un golpe en la cabeza.
«Al final me da igual el resultado. Sólo quiero saber qué pasa con Fernando y que ojalá esté bien. Y que vuelva lo más rápido con nosotros», dijo Griezmann.
Sobre el ambiente en el vestuario al término del partido, dijo que «todo el mundo estaba callado en el vestuario». «Nadie quería hablar más por lo que ha pasado que por el resultado», agregó.