El portero esloveno debe ser el próximo jugador que pase por las oficinas rojiblancas para rubricar un nuevo contrato que le vincule durante las siguientes temporadas al Atlético de Madrid.
Jan Oblak es uno de los hombres fuertes en el terreno de juego del Atlético. Sus actuaciones no están pasando desapercibidas en el planeta futbolístico. Con los principales clubes europeos merodeando su fichaje, el conjunto madrileño tendrá que cubrirse las espaldas y blindar a uno de los mejores porteros del mundo. El cancerbero balcánico ya fue sondeado durante el pasado verano por el PSG, el club europeo con más potencial económico y es por eso que al Atleti le urge renovar a uno de los jugadores que componen su columna vertebral.
La claúsula de rescisión de Oblak está estipulada actualmente en 100 millones de euros. Puede parecer una cantidad inaccesible pero teniendo en cuenta que el propio PSG ha desembolsado 222 millones por Neymar y cerca de 180 por Kylian Mbappé, se antoja un precio “asequible” para el conjunto parisino. De esta forma, los máximos dirigentes colchoneros saben que deben aumentar esos 100 millones de claúsula y fijar, al menos, un precio de salida similar al que figuran en los contratos de Koke y de Saúl, que son de 200 y de 150 millones de euros respectivamente.
Recordemos que el Atlético de Madrid pagó en su día 16 millones de euros al Benfica para poder contar con los servicios de Oblak, convirtiéndose en el verano de 2014 en el portero más caro de LaLiga Santander. Eso sí, esa inversión ha resultado ser un total acierto a vistas del excelente rendimiento que está dando el portero esloveno en los tres cursos que ha completado y en el inicio de la presente temporada. Con sus portentosas actuaciones, ha salvado en numerosas ocasiones al Atlético de caer derrotado. Por lo tanto, es lógico que sea una prioridad para los regentes del conjunto rojiblanco renovar a Oblak.








