El conjunto rojiblanco no pudo superar el planteamiento de Quique y apenas creó ocasiones de peligro. Los ‘pericos’ tuvieron dos mano a mano para adelantarse pero apareció Oblak. Los colchoneros desaprovecharon la ocasiones de Griezmann.
Reparto de puntos entre Atlético de Madrid y Espanyol en el Vicente Calderón, el partido estaba de acuerdo con la climatología, fue un encuentro soso, aburrido espeso en el que el cuadro rojiblanco apenas pudo crear ocasiones de peligro entre el buen hacer defensivo del conjunto perico. . Todo lo que había pasado a lo largo de la tarde, parecía, escrito para los rojiblancos. Derrota del Sevilla, empate en el Clásico y 0-0 del Villarreal. Ganar era quedarse a siete del Madrid, a uno del Barça, empatar con el Sevilla, meterse de nuevo ahí, en la lucha, en la cabeza.
Pero en la primera mitad, el Atlético chocó contra un muro. Una y otra vez. Lo intentaron los rojiblancos, sí, pero enfrente había un equipo que sabía cómo buscarle las cosquillas. Acumulando gente atrás, estando ordenados y saliendo rápido a la contra. Ese era el plan del Espanyol. Y le salió bien. Pudo salirle perfecto al Espanyol si Oblak no hubiesa desvaratado un mano a mano a Gerard Moreno. Esa fue la única ocasión en la primera mitad, pero no la única del Espanyol, la única del encuentro. Los del Cholo no consiguieron inquietar la meta de Diego López en los primeros 45 minutos. El balón era del Atlético, pero esa posesión no se traducía en ocasiones, algo que odia el Cholo. Enfrente, Quique sonreía. Por el homenaje que le había dado antes del choque la afición colchonera y porque el guión de su película esta siendo interpretado a la perfección por sus hombres.
El encuentro lo estaban llevando los hombres de Quique a su terreno, Simeone intentó reaccionar en la segunda mitad, dando entrada a Correa en lugar de Tiago y bajando a Koke al centro del campo junto a Gabi, pero tuvo el mismo resultado que en la primera mitad. En el minuto 60, llegó la jugada que pudo cambiar el choque. Y como antes del descanso, con una contra letal del Espanyol que dejó solo a Baptistao ante Oblak. De nuevo, el esloveno se puso el disfraz de héroe para evitar el 0-1 en el mano a mano.
El tiempo se le escapaba al Atlético. Simeone, que llamaba a la hinchada para el arreón final, dio entrada a Saúl por Gameiro y Griezmann la tuvo en el 83’ con un remate que mandó a las manos de Diego López. El Espanyol seguía resistiendo, y amenazando con enganchar alguna contra, con Godín ya como delantero centro de manera oficial.
La entrada de Gaitán y Correa le dio otro aire al partido y volcó el campo hacia la portería del Espanyol. Pero quizá los dos debieron salir antes. O, quizá, es que Griezmann despertó tarde. Tuvo dos el francés pero una (gran centro de Gaitán) la remató mal y la otra la envió al larguero (aunque fue invalidada por falta). Entonces el reloj ya estaba en el 90’ y al Atleti, todo nervios, de nada le servía tener a Godín de delantero. Seguía sin tino, ansioso. El partido acabó como empezó, 0-0, y el Atleti mirando pasar un tren que no paró en el Calderón.








