El Villarreal consiguió este domingo una importante victoria frente al Rayo Vallecano gracias a los tantos de Bakambu, que sirvió además para apaciguar la relación entre Marcelino y la afición del Madrigal, algo deteriorada estas últimas semanas por los malos resultados cosechados por el equipo amarillo.
El partido empezó electrico, con ritmo y ocasiones para ambos equipos, parecía avecinarse un partidazo, con ambos equipos construyendo mucho y destruyendo poco, pero con el paso de los minutos esa intensidad de fue diluyendo, dando paso a un partido lento, como si a cada minuto se le estuvieran acabando las pilas a ambos equipos.
Parece que el equipo amarillo como buen equipo anfitrión cede el primer gol al rival, y en esta ocasión no iba a ser menos, Jozabed, de un tiro espectacular a la escuadra, adelantó a los rayistas, Marcelino, como de costumbre, se fue cabreado al descanso, se esperaba otra charla para reanimar a sus jugadores.

El delantero congoleño Cédric Bakambu, con un doblete, remonta el partido en la recta final.

Trigueros sustituyó a Pina y aunque entrada la segunda parte seguía la igualdad en el juego, el Villarreal poco a poco fue cogiéndole el mando al partido, y en la última media hora del partido fue un asedio del submarino, ante un rival replegado que no sabe muy bien cómo replegarse, el empate se veía venir y llegó en el 69, Bakambu, a pase de Soldado, ponía el merecido empate en el electrónico, el delantero valenciano suple su sequía goleadora con un puñado de asistencias, ya lleva cinco en lo que va de temporada, a partir del empate el Villarreal se empezó a creer la victoria, tanto como el Rayo comenzó a rendirse poco a poco, y a falta de cinco minutos, otra vez Bakambu, esta vez a pase de Denis Suárez, remontaba el partido con un gol de delantero de categoría, de esos que se le da tan bien pescar el Villarreal.
y así acabó el partido, con un equipo crecido y con una importante inyección de moral de cara a los siguientes encuentros, la necesitaba la afición del Madrigal, que está viviendo una montaña rusa esta temporada, con muchos altibajos, de ser líderes y mostrar un fútbol sólido a caer en una pésima racha de resultados y juego, y con la duda de gran parte de la afición amarilla de si Marcelino es el entrenador idóneo para este equipo, renovado hace pocas semanas hasta el 2019,  parece que el conjunto amarillo finalizará el año en puestos europeos y luchando por entrar en puestos champions, por su parte el Rayo, se mete en la zona baja de la clasificación, peleando por no caer a puestos de descenso, es un equipo con buenos futbolistas y bonito de ver, pero también un equipo blando a ratos y que se deja hincar el diente con facilidad.