El Newcastle obtuvo la victoria en el partido que le enfrentaba al Liverpool, por un marcador de 2-0.
De esta forma se cortó la mala racha que traían los locales, permitiéndoles seguir con su lucha por salir del descenso y sumar el tercer triunfo de la temporada.
Por su parte, los “Reds” cortan con la buena dinámica que llevaban desde la llegada de Klopp, y pierden una buena oportunidad de entrar en puesto europeos.
Fue un partido bastante malo el que jugaron los dos equipos en St. James’ Park, donde los dos equipos únicamente tiraron a puerta tres veces en total, dos de ellas para los locales, y la restante la tuvo el Liverpool en el minuto 89. Fue un partido en el que Jürgen Klopp hizo hasta 6 cambios con respecto al partido del Miércoles pasado en copa frente al Southampton, sentado a gente como Origi o Sturridge, que anotaron en ese partido. Además, el centro de campo que dispuso formado por Leiva, Milner y Allen. Aportó bastante poco al juego, cosa que lo notó el equipo. El héroe del partido fue el holandés Wijnaldum , fichado este verano del PSV por 20 millones. El del Newcastle participó en los dos goles de su equipo, anotando uno y finalizando la jugada del otro, que acabaría con el gol en propia mete de Martin Skrtel. Con esto suma ya 7 goles en la Premier, curiosamente todos en St. James’ Park. Fue también un partido especial para el capitán de las “urracas”, Coloccini que cumplió 200 partidos de liga, a tan solo dos encuentros del jugador argentino con más partidos, Carlos Tevéz (202).
Salieron los de Klopp desde el inicio bastante dormidos y con apenas intensidad y garra, jugando como un equipo lento que no paraba de perder balones en el centro del campo. Fue el peor partido desde que llegó el entrenador alemán y prácticamente también de toda la temporada. Aunque los de Steve McClaren tampoco es que salieran mucho mejor, aunque tenían una idea clara: defender y salir al contrataque. De esta forma pasó el primer tiempo, con más ganas que juego, y con la más clara en las botas de Benteke a la salida de un córner, pero el rechace de un anterior cabezazo de Lovren lo mandó a las nueves.
De esta forma se llegó al final de la primera parte, y de una manera parecida empezó la segunda, que no cobró emoción hasta el minuto 68, en el que un centro colgado desde la parte derecha por Moussa Sisoko recibido por Wijnaldum, acabo siendo un gol en propia meta de Martin Skrtel, que desvió con la rodilla el disparo del centrocampista holandés. El Liverpool intentó da una respuesta rápida, de la mano de Alberto Moreno, que engancho una volea en el área, llegando a superar a Robert Elliot, pero fue anulada por un inexistente fuera de juego, perjudicando a los visitantes.
Llegaron los minutos finales, y los “Reds” intentaban de todas las maneras posibles conseguir el empate, gracias a la entrada de Lallana y Sturridge, que mejoraron el juego de su equipo, y llegaron de disponer de alguna ocasión. Sin embargo, la buena defensa de las “urracas” obtuvo su recompensa y en el minuto 92, ya en el tiempo añadido, Wijnaldum pondría el definitivo 2-0 en el marcador. La jugada contó con los mismos protagonistas que el primer gol: Sisoko, que regateó a Alberto Moreno y condujo la pelota hasta el campo rival, dando un gran pase al desmarque que realizó el delantero holandés, que con una gran definición, batió a Mignolet.
Este partido dejó unas conclusiones bastante evidentes. La primera es que al Liverpool le cuesta un mundo anotar contra equipos que se encierran. La segunda es que parece que al Newcastle se le dan bien los equipos grandes, sobre todo en casa, donde equipos como Chelsea o Manchester City solo lograron sacar un punto.








