Atlético y Real Madrid se miden en un partido donde ambos equipos están obligados a ganar si no quieren ver sus objetivos demasiado alejados.
Solo llevamos transcurridas once jornadas de Liga pero este derbi vale su peso en oro. Tanto el Atlético de Madrid como el Real Madrid necesitan una victoria balsámica para ahuyentar un comienzo de temporada muy irregular, especialmente, en el lado rojiblanco. Una trayectoria realmente errática en Champions League ha llevado al borde de la eliminación de la máxima competición continental al conjunto colchonero que busca en este derbi aliviar sus penas europeas.
Algo parecido le ocurre al Real Madrid. El cuadro blanco comenzó como un auténtico tiro la temporada adjudicándose en el mes de agosto las dos Supercopas, la de Europa ante el Manchester United y la de España ante su archienemigo, ante el FC Barcelona, dando además una imagen de gran superioridad pero tres partidos consecutivos sin ganar en casa ante Valencia, Levante y Betis y la posterior derrota ante el Girona le han dejado a ocho puntos del conjunto blaugrana en Liga, además de caer con estrépito en Champions ante el Tottenham y darle el liderato de su grupo al cuadro londinense.
Por lo tanto, este derbi se antoja como reivindicativo para ambas partes. El Atlético de Madrid necesita hacerse fuerte en su nueva casa, cosa que hasta la fecha no ha conseguido del todo porque en Liga ya han volado cuatro puntos, eso sí, ante rivales de enjundia como el FC Barcelona y el Villarreal pero esos puntos los echan en falta ahora los pupilos de Diego Pablo Simeone que ven como el Barcelona e incluso el Valencia se han destacado en Liga y están obligados a no fallar a partir de este momento, por lo que tendrá que sacar su mejor versión para derrotar a un vecino que en los últimos enfrentamientos directos.
En lo que respecta al conjunto dirigido por Zinedine Zidane, la situación en Liga es exactamente la misma que la de su eterno rival. Saben que un tropiezo dejaria el campeonato realmente complicado cuando apenas se ha disputado sólo un tercio de la Liga. A su favor contra el Atlético juegan los últimos precedentes pero desde que Diego Pablo Simeone se hiciera cargo del cuadro colchonero, el propio Atlético se ha mostrado como una mosca cojonera, un hueso durísimo de roer que ha vendido muy cara su piel ante el poderoso vecino. Por eso, el Real Madrid también tendrá que hacer uso de su mejor repertorio para llevarse los tres puntos en este enfrentamiento capitalino.
También puede significar una reivindicación para los delanteros de ambos conjuntos. En el caso del Atlético de Madrid hablamos sobre todo, de Antoine Griezmann. El francés no ha empezado el curso como se esperaba ya que sólo ha anotado hasta la fecha en tres ocasiones, ante Sevilla y Málaga en Liga y ante el Chelsea en Champions. Pero no es eso únicamente. El ariete galo ha estado más en el ojo del huracán por sus continuas declaraciones en las que ha deslizado salir del Atlético en más de una ocasión, además de dar la sensación de no estar comprometido con el equipo, algo que no ha gustado nada a la afición rojiblanca. Qué mejor perdón que marcar en el derbi y dar los tres puntos a una hinchada fiel que tiene ganas de alegría y que se desvive por animar a sus jugadores.
En el bando contrario, también hay problemas de gol. Las críticas giran en torno a Cristiano Ronaldo y, especialmente, a Karim Benzema. El portugués siempre tiene tramos durante la temporada donde se le resiste el gol aunque, a la hora de la verdad, llega para quedarse. Además, el Atlético es uno de sus rivales fetiche ya que, por ejemplo, en la pasada temporada fue capaz de hacerle dos hat-tricks en cuatro partidos. En el caso del francés, el debate es eterno donde siempre se discute si es un jugador para el Madrid. Suele marrar un gran número de ocasiones a lo largo del curso pero cuando la cita es de alto copete, Benzema aparece a lo grande. Sus números con la elástica merengue no son las de un delantero al uso pero es uno de los principales culpables del éxito de Cristiano Ronaldo en Concha Espina. Una oportunidad de oro para dos de los principales estiletes del Real Madrid.
Un derbi es siempre un derbi y es sinónimo de espectáculo. El sábado a las 20:45 hay más que tres puntos en juego. Quien se alce victorioso, escribirá su nombre en la historia porque será el primero en ganar un derbi en el Nuevo Metropolitano. Muchos alicientes para uno de los partidos del año.








