El Atlético de Madrid se impuso al Athletic en San Mamés por 1-2 con goles de Correa y Griezmann. Eso sí, el partido no estuvo exento de polémica en ambas áreas.
Penalti señalado al Athletic: La primera jugada controvertida del partido llegó en las postrimerías del primer acto. Una pérdida de Filipe Luis en el área colchonera originó un penalti que no debió pitarse. El lateral brasileño se enredó con el balón, cosa que aprovechó Raúl García para arrebatarle el esférico y, posteriormente, ser derribado por su ex-compañero. El contacto (leve) existía pero fuera del área, por lo que Estrada Fernández erró en esta ocasión. De todas formas, Oblak detuvo la pena máxima a Aduriz.

Gol anulado al Atlético (primer tiempo): Poco después de señalar penalti a favor del Athletic, se originó otra situación realmente delicada aunque en el área bilbaíno. Estrada Fernández anuló un gol a Antoine Griezmann tras haber señalado anteriormente falta de Godín a Mikel San José. El colegiado catalán interpretó que el zaguero uruguayo se apoyó con sus brazos en la espalda del internacional español y decidió anular la jugada que derivó en gol tras un espectacular remate de chilena de Griezmann. Bien anulado.
Gol anulado al Atlético (segundo tiempo): El Atlético ya mandaba en el marcador tras el gol de Correa pero pudo ampliar su ventaja de no ser por el gol que el asistente de Estrada Fernández anuló al interpretar que Griezmann estaba en posición ilegal. La jugada se originó tras un disparo en semi-fallo de Yannick Carrasco que se convirtió en un pase que Antoine Griezmann aprovechó a la perfección para transformar ese posible 0-2. El ariete de Maçon estaba en posición correcta, por lo que Estrada Fernández debió conceder el gol del Atlético y no señalar fuera de juego.

Gol anulado al Athletic: En el tramo final del encuentro, el Atlético mandaba por 0-2 en el marcador. En el único error que tuvo durante toda la noche Jan Oblak se originó una jugada de peligro para el Athletic que, finalmente, acabó en un gol anulado a Iñaki Williams. El delantero de Barakaldo se encontraba en posición ilegal al rematar un balón que le quedó franco tras un despeje fallido de Oblak. El linier se percató de esa posición y anuló la jugada. Acierto del colegiado y de sus asistentes.







