Tres meses después el Granada se ha reencontrado con la victoria. Mucho tiempo ha pasado desde la última vez que se llevaron los tres puntos los chicos de Jose Ramón Sandoval en el Coliseo Alfonso Pérez de Getafe. Y más tiempo ha transcurrido desde la última victoria como local, ya que en lo que llevamos de temporada la parroquia granadina no se había ido a la cama feliz ni uno solo de los domingos en los que su equipo jugó como anfitrión.
El choque comenzó con la novedad en la alineación rojiblanca horizontal de un muchacho de 19 años: Adalberto Peñaranda. Y la ausencia por lesión de última hora del mediocentro esloveno René Khrin.
Por su parte, los muchachos de Ernesto Valverde saltaron al 105 x 69 de Los Cármenes con todo, sin hacer ni la más mínima rotación y con la intención de someter al Granada desde el principio.
Nada más lejos de la realidad. En el primer acercamiento de la escuadra granadina Success
desbordó a su par, centró y en el intento de despeje un desconocido en la tarde de hoy Aymeric Laporte introdujo el balón en su meta ante la desesperación de Iraizoz.
Tan solo transcurría el minuto 4 de partido y este tanto cambió por completo el guión del mismo. A raíz del gol el Granada dejó que el balón estuviera en posesión vizcaína pero sin olvidarse de atacar en rápidos contraataques lanzados en su mayoría por un excelso Isaac Success, quien volvió literalmente loco a sus diferentes pares a lo largo del choque.
La primera parte transcurrió sin apenas ocasiones de gol para ninguno de los dos equipos, si bien se esperaba mucho más de un Athletic que venía con una racha de resultados y de juego espectacular.
Casi acabando la primera parte fue cuando el conjunto de Ibaigane tuvo el primer acercamiento a la meta de un formidable Andrés Fernández, quien si embargo estuvo a punto de provocar el empate a uno justo en la jugada previa al descanso tras una salida en falso. El remate a puerta lo sacó casi bajo palos Rubén Pérez, que se redimía así de su error el día del Real Betis.
La segunda mitad comenzó con un Athletic encorajinado, jugando a mucha más velocidad y desarbolando por momentos a la defensa local.
Aduriz, en un remate de cabeza al palo, y San José estuvieron a punto de aguar la felicidad de la parroquia granadina.
Y, sin embargo, lo que es el fútbol, cuando se barruntaba el empate forastero llegó el segundo gol del equipo local.
El hoy debutante Peñaranda, un incordio para la zaga vasca durante todo el partido, provocó un error del desafortunado Laporte; error que aprovechó el inconmensurable Success para batir por bajo a Iraizoz.
Tras el segundo gol granadino el partido se le puso muy cuesta arriba al Athletic, más aún, y aunque no cejó en su empeño de reducir distancias estuvo realmente más cerca de caer el tercer tanto local que el primero visitante. Peñaranda, como no, robó otra cartera en el centro del campo y se plantó solo ante el guardameta bilbaíno pero falló en su remate.
El partido murió con el Athletic intentándolo de todas las maneras ante un Granada muy bien posicionado en el terreno de juego que defendió perfectamente cada ataque vasco.
El Granada ha tenido hoy la suerte que le faltó en otros choques, es cierto, pero hoy se ha visto una virtud que no habíamos visto anteriormente: ha jugado como un EQUIPO, sí, con mayúsculas.
Al Athletic, por su parte, quizás le haya venido muy mal el parón por las selecciones ya que llegaba a Granada como un ciclón (habiendo marcado 20 goles en los últimos 7 partidos) y hoy ha visto frenadas sus aspiraciones.
Granada CF:
Andrés Fernández
, Miguel Lopes (Foulquier), Lombán, Babin, Biraghi, Fran Rico, Rubén Pérez
, Javi Márquez, Rober Ibañez
(Rochina), Success
(Nico López) y Peñaranda
.
Athletic Club de Bilbao:
Iraizoz, De Marcos, Laporte, Etxeita
, Balenziaga, Beñat, Susaeta
(Sabin Merino), San José (Bóveda), Raúl García, Iñaki Williams (Borja Viguera) y Aduriz
.
Colegiado: Del Cerro Grande.








