Realizó el saque de honor y a pesar de no salir de inició pudo estrenar el Metropolitano.

Fernando Torres compareció en zona mixta ante los medios de comunicación después de haber estrenado por fin el Estadio Metropolitano. Un momento especial para jugadores y aficionados, pero como parte de ambos grupos, el que destaca es él: «Mi mayor triunfo es sentir el cariño de la gente, los atléticos han disfrutado de una fiesta y de un estadio, gracias al esfuerzo de todos. Para todos ha sido un poco extraño, parecía una final, no parecía nuestro estadio. Con la afición empezamos a notar lo nuestro, me ha gustado escuchar el himno, recibir mensajes de aquellos que eran reacios al cambio y ahora están felices», declaró.

Ha sido sin duda un día muy especial para Torres, quien antes del partido realizó el saque de honor junto a Gárate y un niño de la cantera, como representación del pasado, presente y futuro del Atlético de Madrid: «Lo recordaré siempre. Todo lo he vivido muy intensamente: el último año del Calderón y este estreno son momentos que van a pasar a la historia», como también ha pasado a la historia el gol de Girezmann: «La gente se ha quitado un peso de encima».

Fernando Torres tiene cada vez menos sitio en el once del Atlético de Madrid, pero a pesar de no salir de inicio, sí pudo disfrutar de minutos: «Nunca ha sido fácil para mí, siempre he tenido gente delante. Cuando empecé tenía a Kiko y a Salva, siempre he salido en desventaja y mi cabezonería ha hecho que termine jugando, siento que puedo ser importante, no voy a bajar los brazos nunca, estoy seguro de que llegarán grandes momentos y quiero vivirlos desde dentro».