El lateral brasileño se sinceró en una entrevista para EL MUNDO en la que habló de diversos temas como la ciencia, la política o del tiempo libre que disponen los futbolistas, además del Atlético de Madrid.

En el comienzo de la entrevista, Filipe comenzó hablando de cómo emplea un futbolista de élite del tiempo libre que atesora tras concluir su jornada laboral. El zaguero brasileño habló de su caso, empleado en “recoger a los niños del cole y en echarse una siesta”. Eso sí, reconoce de vez en cuando que “algún día suelto tiro la casa por la ventana y salgo a cenar”. El de Jaraguá do Sul admitió que vive y respira fútbol aunque, durante su juventud, se “permitía más fiestas”.

Recalcó estar realmente feliz por ser futbolista. “Me encanta venir a entrenar, estar aquí, la gente… Tengo mucha suerte porque, entre comillas, trabajo poco. Con mucha presión, pero pocas horas y bien pagado. Así que lo mínimo es tomármelo en serio. No cambiaría mi profesión por nada del mundo. Él no se ve parte de esa burbuja que rodea a la mayoría de futbolistas. “Un 80% vive en una burbuja. Sobre todo los jóvenes, que enseguida quieren imitar a sus ídolos. Creen que si van con un neceser de marca bajo el brazo, unas zapatillas de 400 euros y ocho tatuajes ya son estrellas. Olvidan el mundo real”.

A pesar de no verse en esa burbuja, Filipe declaró que con su primer sueldo se compró un coche que “costaba más de lo que cobraba y tuvo que ayudarme mi padre a pagarlo. Yo también tuve mis momentos de salir o de beber más de lo que debía. Por suerte, mi padre me devolvió al camino”.
Miguel Ángel Lotina fue una persona muy importante para él porque enderezó su rumbo en el mundo del fútbol tras dos pasos fallidos por Ajax y Real Madrid. “Me explicaba, me escuchaba, me mandaba a un psicólogo… Así entendí que si no maduraba, iba a ser uno más”.

Habló de otra de sus aficiones, la astrofísica. “Me fascina la ciencia, es mi gran pasión junto al fútbol y el cine. Me apasiona la astrofísica, cómo ni los mejores cerebros son capaces de responder a todas las preguntas y por cada una que responden aparecen diez más. Me abruma la sensación de que somos sólo una anécdota en el universo. Te baja a la tierra. Me gusta buscar la explicación científica para la religión y la religiosa para la ciencia”. También tuvo palabras para la situación política española en la actualidad. “Es un tema que sigo a diario y no consigo entender. Lo respeto, pero, en un mundo que tiende a unirse y abrir fronteras, no me cuadra que una comunidad quiera cerrarse”.

Sí es partidario de mezclar política y deporte, a diferencia de otras celebridades públicas que rechazan combinar ambos elementos. “Hay un momento en el que debes asumir que hay cosas que no están bien o no te gustan y tienes derecho a decir como cualquier ciudadano. Hay que atreverse”. De esta forma, admira a colegas de profesión como Gerard Piqué y Álvaro Arbeloa que “es gente que no tiene miedo a decir lo que piensa, que no se esconde tras su fama para no mojarse”.

El defensa rojiblanco está de acuerdo en los 222 millones de euros que el PSG pagó al Barcelona para hacerse con los servicios de Neymar. “Neymar vale ese dinero. Cada vez que le dicen que algo es imposible, él va y lo logra. Le encantan los desafíos. Ha roto el mercado y eso debería añadirle una presión enorme, pero no la siente”. Elogió la figura de un Leo Messi con el que ha tenido sus más y sus menos en las últimas temporadas. “Messi es tan bueno que puede ganar la Liga solo con un equipo mediocre, que no es el caso. El Barça se mantiene arriba todos estos años por él”. “He jugado más de 30 partidos contra él y me toca la parte del carnicero pero es que, es imposible parar a Messi uno contra uno sin faltas. Tengo que jugar con otras armas”. “Siempre me da la mano al acabar el partido, me felicita si hemos ganado, nos saludamos bien cada vez que nos vemos. Lo único que siento por el es admiración”.

En la parte final de la entrevista, Filipe Luis se dedica a analizar la situación actual del Atlético de Madrid, como el fichaje de Diego Costa, la inauguración del Nuevo Metropolitano, la relación de Griezmann con la parroquia colchonera, la figura de Simeone como entrenador o de su regreso al conjunto rojiblanco tras marcharse al Chelsea, entre otros muchos temas.

Prohibición de inscribir jugadores: “No fichar es un palo muy duro, pero al mismo tiempo es positivo porque nos permite jugar de memoria”.

Estreno del Nuevo Metropolitano: “Es un estadio impresionante, pero aún le falta mucho para que todos, afición y equipo, nos acostumbremos. Echo de menos el Calderón, pero este es un paso más. Los rivales se van a sentir intimidados cuando salgan”.

Relación entre Griezmann y la afición: “Griezmann está haciendo un gran papel aquí. Es un chico que habla muy claro y a menudo los jugadores hablan cuando sienten que no están siendo valorados como merecen. Entonces empiezan a llamar la atención. Esperemos que la gente lo entienda y vuelva a la normalidad”.

Fichaje de Diego Costa: “Diego Costa es justo lo que necesitamos. Tiene la sangre del Atleti. Lucha, contraataque, fuerza, carácter. Es puro Atleti. Siempre marca el 1-0. Porque una cosa es meter 30 goles y con hat-tricks y goleadas y otra que de esos 30, 20 valgan para ganar 1-0. Y eso no lo hace nadie como Diego Costa”.

Figura de Diego Pablo Simeone: “De todas las virtudes de Simeone como entrenador, lo más difícil es que consigue mantener la intensidad y la atención de los jugadores durante años, jueguen o no. Tiene un futbolista cabreado porque no juega y lo pone de titular y responde y muere por él. Eso es Simeone. Un líder”.

Su marcha al Chelsea y su regreso al Atlético: “Yo me equivoqué y me di cuenta nada más llegar a Londres, pero tenía mis motivos: vivir la experiencia de jugar en otra liga, otro país, otra cultura. En seguida me di cuenta de que añoraba a la gente del Calderón y al equipo”.

Relevo generacional en el equipo: “Sabemos que con Simeone nadie juega por lo que ha sido sino por lo que es. Si aparece uno mejor que yo, lo va a poner. Y los chavales están llegando muy fuerte. Al principio los frenas a base de experiencia, pero cada vez se hace más complicado mantener el puesto. Y eso es bueno porque el equipo va creciendo junto y de forma natural”.

Su retirada del fútbol: “Me gustaría jugar hasta los 40, pero… Quiero ser entrenador. Veo todos los partidos que puedo y los analizo, me planteo qué haría yo, etc…”