José Ramón Sandoval, técnico del Granada, salvó su puesto tras la sufrida victoria de su equipo por 3-2 en un partido loco.
Y es que el técnico del Granada tenía preparada la guillotina sobre su cabeza tras el ultimátum dado por la directiva rojiblanca en los últimos días. El conjunto local fue, en líneas generales, superior al Getafe a lo largo y ancho del partido. Tan solo la endeblez defensiva, un día más, de los nazaríes permitieron al Getafe meterse en el partido cuando ya estaba todo visto para sentencia.
El Granada saltó al césped muy mentalizado de lo que se jugaba. El conjunto de Sandoval comenzó dominando el encuentro, protagonizando algún tímido acercamiento que otro a la portería de Vicente Guaita. Sin embargo, la primera gran ocasión del encuentro la protagonizó el argelino Medi Lacen, con un disparo al larguero cuando corría el minuto 13 de partido. Esta acción en lugar de acobardar a los locales los espoleó, empezaron a empujar a los de Fran Escribá hacia la retaguardia y tras varios avisos de Success y El Arabi una llegada por banda de Miguel Lopes permitio a Fran Rico cabecear el magnífico centro del luso. Marcaba el cronómetro el minuto 27. Este gol sí que descompuso al conjunto del sur de Madrid. El Granada se desató por completo, imprimiendo un ritmo frenético al encuentro, y diez minutos después El Arabi empujó a gol el rechace que dejó Guaita a cañonazo de Rochina, una vez más el mejor de su equipo.
Cuando la tranquilidad y la euforia se habían instalado en las gradas del coliseo granadino Álvaro Vázquez marró una ocasión que un delantero como él solo falla en una de cada cien que se le aparezcan iguales.
El descanso le vino de perlas al Getafe, que arrancó la segunda parte con otros bríos, si bien su defensa hacía aguas; incomprensible en un equipo que llevaba seis jornadas sin ser derrotado y que venía desarrollando un buen fútbol. La salida en el mercado invernal de Alexis Ruano le puede hacer daño a los azulones.
Nada más arrancar la segunda parte el partido pudo haber quedado visto para sentencia si Guaita no hubiera hecho una espectacular parada a remate de cabeza de Lombán a la salida de una falta. A partir de aquí el Granada bajó el ritmo motivado por el cansancio principalmente y el Getafe comenzó a estirarse aunque sin crear apenas peligro a Andrés Fernández. El ritmo frenético que imprimieron los granadinos en el primer tiempo les pasó factura después.
Cuando el partido enfilaba ya la recta final el Granada cometió dos errores de bulto en las marcas que le costaron sendos goles. El primero en un balón largo, maravilloso, de Juan Cala, el ex del Granada, hacia Scepovic. Lombán midió mal y el balcánico elevó el balón de forma exquisita ante la salida del guardameta murciano del Granada. Corría el minuto 71 de partido y el miedo se apoderó del Granada. Del miedo se pasó al pánico cuando tres minutos después Sarabia filtró un pase hacia el segundo palo y Moi Gómez, sin nadie que le molestara lo más mínimo, empalmó a las mallas para hacer el 2-2.
La incredulidad se apoderó del recinto granadino. Nadie se podía creer como un partido que estaba perfectamente controlado se podía ir al garete en pocos instantes. Sandoval, menos aún. El técnico madrileño era un manojo de nervios. Sabía que de no obtener un resultado positivo estaba sentenciado. La suerte, sin embargo, estuvo del lado local. Otros tres minutos después del empate madrileño Rubén Rochina recogió un balón que andaba suelto y soltó un zapatazo que se coló como un obús por la escuadra de Guaita. La euforia se apoderó de nuevo de la parroquia local y de un Sandoval que vio la luz cuando ya aparecía oscuridad en su horizonte.
Los últimos minutos fueron de un sufrimiento constante para los locales con un Getafe que achuchó hasta el último segundo.
El Granada con esta victoria rompe su pésima dinámica de resultados, sale del descenso en el que estaba tras la victoria del Sporting en la jornada del Viernes ante la Real Sociedad, y le permite mirar al mañana con algo más de optimismo, aunque los refuerzos en zona defensiva se hacen imprescindibles si de verdad quieren pelear la permanencia.
El Getafe, por su parte, rompe su excelente racha de resultados y de juego, y se mantiene en la zona tranquila de la clasificación, aunque anoche perdieron el goal average particular con el Granada, que quizás, quien sabe, pudiera influir al final de campaña. De cualquier forma no tiene pinta de que los madrileños vayan a sufrir mucho esta temporada.
Granada CF: Andrés Fernández; Miguel Lopes, Babin, Lombán, Foulquier; Fran Rico (Krhin, min. 75), Rubén Pérez, Edgar (Rober, min. 66), Success; Rochina (Javi Márquez, min. 83) y El Arabi.
Getafe CF: Guaita; Damián, Cala, Vergini, Yoda; José Rodríguez (Scepovic, min. 57), Lacen, Pedro León (Wanderson, min. 57), Sarabia, Víctor Rodríguez (Moi Gómez, min. 71) y Álvaro.
Goles: 1-0, min. 27: Fran Rico; 2-0, min. 36: El Arabi; 2-1, min. 71: Stefan; 2-2, min. 74: Moi Gómez; 3-2, min. 77: Rochina.
Árbitro: De Burgos Bengoetxea (colegio vasco). Amonestó por parte del Granada a Fran Rico cuando ya había sido sustituido y a Rochina; y por parte del Getafe Wanderson, Stefan Scepovic y Lacen.
Estadio de Los Cármenes. 15.448 espectadores, medio centenar de ellos llegados desde Getafe.








