El Sevilla hizo de las interrupciones su principal arma, no jugó a nada y se dedicó a parar el juego de forma que el partido no pudo desarrollarse. Vitolo y Emery fueron expulsados mientras que Sergio Rico se convirtió en héroe.

Vergonzoso partido de un Sevilla que salió a por el empate, perdiendo tiempo desde el primer minuto y dejando clara una mediocridad que llegó incluso a ser humillante. Los de Unai Emery se dedicaron a interrumpir el juego, perdiendo tiempo y evitando que el partido pudiera desarrollarse decentemente, un auténtico crimen contra el fútbol, un insulto al espectador.

El Atlético de Madrid intentó hacer su partido pero le costaba hacer ocasiones ya que el Sevilla jugaba muy cerrado atrás, a esto se le sumaban las constantes interrupciones que se convirtieron en la estrategia principal del equipo sevillano. Iglesias Villanueva dejó claro desde el principio que no iba a ser permisivo y Augusto Fernández vio la amarilla tras tan sólo cinco minutos de juego. El nuevo jugador del Atlético de Madrid sigue sin amoldarse bien al equipo de Simeone. Los colchoneros buscaban en la posesión el control del partido, mientras el Sevilla buscaba la conexión rápida con la delantera, directamente desde la defensa. Fue en su mayoría el portero, Sergio Rico, quien enviaba el balón al punta.

En la primera parte, los rojiblancos gozaron de varias ocasiones, Griezmann tuvo la más clara con un disparo que tocó la red por fuera, aunque también el Sevilla con una acción de Banega que dio en el larguero tras desviar Godín el balón. Tras el descanso el Sevilla aprendió la lección y plantó el autobús de forma que casi fue imposible acercarse a la portería de Rico. Fue en los últimos compases de partido cuando el Atlético de Madrid tuvo la mayor parte de las ocasiones. Simeone dio entrada a Carrasco de cara al segundo tiempo, sustituyendo a Augusto, y se notó la incorporación del belga. Griezmann tendría de nuevo la más clara del partido con un testarazo que se estrellaba el poste derecho de la portería de Sergio Rico.

El portero sevillista realizó grandes paradas pero su actuación quedó emborronada por su bochornosa pérdida de tiempo. El meta incluso, recibió tarjeta amarilla por ello en el minuto 83. No fue la única del partido, pues Vitolo se calentó y fue amonestado en dos ocasiones, teniendo que ser expulsado. También su entrenador tuvo que irse a los vestuarios por protestar. El Atlético de Madrid no pudo aprovechar la carencia del Sevilla y no notó que jugaban con uno menos.

Casi al final del partido Sergio Rico recibió un golpe en la cabeza tras ganar a Ángel Correa en el uno contra uno, golpe que no dudo en exagerar, permaneciendo varios minutos en el suelo siendo asistido por los servicios médicos. Interrupción muy valiosa para el Sevilla que se dedicó a eso, una muestra marrullera que ya es tradición en el equipo de Nervión. Gracias a eso pudo conseguir el empate. Un equipo que juega en Europa que aspira a ser rival directo del Atlético de Madrid se dedicó a salir a por el empate, algo que últimamente no se ha visto en los rivales del Atlético. Tristemente equipos peleones como el Rayo Vallecano sufren por no bajar a segunda mientras equipos deplorables como el Sevilla dan una muestra de inferioridad para celebrar que del Calderón se lleva un punto.