• Zidane se alegró del gran momento que vive Llorente y de la nueva posición que Simeone, a diferencia del francés, sí ha sabido encontrarle.

Marcos Llorente abandonó el Real Madrid y se cruzó de acera para fichar por el otro gran equipo de la ciudad, el Atlético de Madrid. La operación se cerró en torno a 40 millones de euros. Cantidad que aceptó el conjunto blanco por un jugador que no contaba para Zidane y que pretendían volver a ceder a otro equipo. Algo que el propio Llorente se negó y cuando tuvo la oferta del Atlético encima de la mesa no se lo pensó dos veces, tal y como ha asegurado el propio Llorente.

Simeone también tuvo un papel importante en la decisión del jugador. El técnico argentino había pedido su fichaje desde hace dos temporadas, pero las negativas del Real Madrid por venderle un jugador joven al club rojiblanco, truncaron la operación. Cabe recordar que mientras tanto, el cuadro blanco fichaba a Theo Hernández. Volviendo a Zidane, el francés nunca depositó su confianza y no supo encontrar el mejor puesto para Llorente. Algo que sí ha sabido conseguir Simeone y de lo que Zidane se ha alegrado de forma irónica en rueda de prensa. «No me sorprende lo de Llorente, me siento feliz  por él». Aseguró Zidane en rueda de prensa.

En las dos temporadas que jugó en el primer equipo del Real Madrid, el jugador tan solo disputó 36 partidos entre todas las competiciones. Pocos encuentros teniendo en cuenta su juventud y la gran proyección que tenía. Estos pobres números cambiaron con su llegada al Atlético de Madrid. Le costó hacer un hueco en el equipo, pero su paciencia y su trabajo diario le acabaron dando resultado.

Tan solo en una temporada, Llorente prácticamente había jugado los mismos partidos que en dos con el Real Madrid. 34 partidos entre todas las competiciones, entre los que destaca el momento que le cambió su carrera deportiva, la exhibición de Anfield. En la presente campaña está firmando un arranque liguero espectacular, 16 encuentros ha disputado hasta la fecha en los que ha marcado ya cinco goles. Buenos números para un jugador que va camino de convertirse en imprescindible para Simeone, si no lo es ya.