• El guardameta volvió a aparecer cuando más le necesitaba su equipo con una gran intervención.

Jan Oblak se volvió hacer grande cuando más le necesitaba su equipo. Con el 2-3 en el marcador, el Cádiz empujó y encerró al Atlético a base de centros laterales desde los costados. En una de esos centros, Negredo prolongó para que Saponjic rematase a bocajarro a apenas un metro de la portería rojiblanca. Todo apuntaba a que se iba cumplir la famosa ‘ley del ex’, de no ser porque Oblak evitase el empate con una parada de muchos reflejos. El guardameta amargó el debut del serbio, que ya disfruta de los minutos que buscaba con su salida. Ambos jugadores se fundieron en un cariñoso abrazo al terminar el partido.

El Cádiz se acabó acordando de esa jugada, la cual permitió al Atlético seguir por delante en el marcador y tener la oportunidad de hacer el 2-4 final en las botas de Koke. El esloveno fue providencial en un partido que no se iba a recordar por su actuación. Pues encajó dos tantos, aunque tan solo en el segundo, pudo hacer algo más. Pese a conceder dos tantos hoy, el portero encabeza la lucha por el Zamora de LaLiga Santander con diez goles encajados en diecinueve partidos.

Jan Oblak, estaba en boca de todos después de su última entrevista en ‘El Larguero’, donde confesó que se sentía como uno de los líderes del equipo dentro y fuera del campo. Además recordó sus complicados inicios en la andadura como rojiblanco y soltó una de esas frases que ilusionan a todo colchonero: «No habría nada más bonito que levantar una Champions con el Atlético de Madrid». Todas las piezas son importantes para un líder, que presume de ser el equipo más goleador y menos goleado de toda la competición.