El Atlético de Madrid consigue tres puntos importantísimo ante la UD Laspalmas que realizó un gran encuentro. Saúl desniveló un choque que tuvo como dominador de la pelota a lode Quique Setién. Lemos tuvo la más clara del equipo canario con un disparo al larguero.
El Atlético de Madrid toma aire ante una buena UD Las Palmas que demostró personalidad y gusto por el fútbol en el Calderón. Que quizás hizo méritos para sacar algo más de su visita a Madrid pero que pecó de falta de acierto y quizás de una mayor capacidad de generar ocasiones. Por contra, el equipo rojiblanco tuvo unos buenos minutos iniciales, sufrió cuando perdió el balón, generó ocasiones pero falló y se mantuvo en el partido y sacó provecho de él merced a las intervenciones de Moyá y el golazo de Saúl. Tres puntos que le dan un respiro al equipo rojiblanco pero que no tapan que no está en el mejor momento del curso, que ha perdido buena parte de las señas de identidad que le hicieron grande: la intensidad, la seguridad defensiva, la velocidad en el ataque, la peligrosidad a balón parado…
A la espera de que todo eso vuelva, la mejor forma de esperar es sumando de tres en tres y el Atlético lo necesitaba de verdad después de que sólo hubiese podido sumar siete de 21 minutos. Tiempo para descansar, reflexionar y seguir trabajando. Si la inspiración llama a tu puerta que te pille trabajando que diría el clásico y eso es lo que defiende el Cholo. El equipo rojiblanco no está encontrando la mejor versión de los puntales del equipo en este momento. Repasen, desde la defensa al ataque prácticamente ninguno de los que destacaron en el mejor momento de la temporada lucen ahora. Cansancio, minutos, etc. Se trata de que cuando todos ellos vuelvan a su pico de forma el equipo rojiblanco no se haya descolgado. De ahí la importancia de la victoria ante Las Palmas, por más que el partido no fuese nada del otro mundo, estilísticamente muy justito. Del Atlético, a destacar el brio de Vrsaljko, la ilusión de Lucas, la presencia de Gabi, el golazo de Saúl y la seguridad de Moyá. Poco más la verdad.
Había advertido Quique Setién que la única forma de hacerle daño al Atlético era quitarle el balón y después de la caraja inicial en la que el Atlético le puso contra las cuerdas, con un disparo al poste de Saúl y dos ocasiones, una clarísima de empujar de Gameiro que se fue fuera y otra de Griezmann en la que Bigas presionó el nitro para tocar el balón cuando el de Macon ya rozaba el final de su sequía liguera. Pero ya decimos, en cuanto Las Palmas se quedó con el balón el Atlético sufrió. Un misil de Lemos desde fuera del área se fue al larguero y el cuadro amarillo daba realmente sensación de peligro. La primera parte concluyó con un 70% de posesión para el cuadro insular. Ahí es nada.
un instante clave del partido porque el Atlético marcó en la siguiente jugada. Un disparo desde la frontal de Griezman que llevaba muy mala leche y que se estrelló en Lemos, el rechazo le quedó a Saúl que la colocó, de rosca, soberbia, casi por la escuadra. Golazo. Con la tranquilidad del gol y sabiendo que Las Palmas ya se había hecho con el balón desde la primera mitad, el equipo rojiblanco se echó hacia atrás y quiso vivir de aquella versión tan colchonera en la que un solo gol era una renta irremontable para el rival. Pero ése no es el Atlético actual y Las Palmas, por medio de Michel metió otra vez el miedo en el cuerpo con un disparo que se marchó alto.
Al final tres puntos que se quedan en la ribera del Manzanares y la UD Las Palmas tras completar un gran encuentro se va de vacío.








