Empezó empujando el conjunto de Simeone a pesar de que Mustafi fue el primero en generar peligro. Poco más hizo el Valencia en los primeros compases de partido que serían completamente rojiblancas, las ocasiones se sucedieron en la portería de Doménech y la defensa visitante se veía obligada a achicar constantemente. Koke tuvo la más clara en el minuto 4, pero Cancelo despejó el balón a córner a pesar de que Gil Manzano pitó saque de puerta. Más tarde Griezmann sería derribado por Mustafi, que vio la amarilla, en la frontal del área.
Parecía que el equipo de Nuno se venía al ataque pero tan sólo tuvo dos acercamientos, el más peligroso de Rodrigo que obligaba a Oblak a lucirse sacando el balón con el pie. En esa misma jugada, Rodrigo, se lesionaba y tenía que ser sustituido por Paco Alcácer. Primer contratiempo del Valencia y última vez que generó peligro en la primera parte. En los minutos siguientes fue el Atlético de Madrid el que de nuevo tomó la iniciativa y pronto llegarían los goles.
Jackson Martínez ponía el primero con un magistral chut que desde el punto de penalti batía a Doménech que nada pudo hacer. El estadio se vino abajo con el que sería el segundo gol de Jackson en el equipo que tras abrir su cuenta particular en el partido anterior parece que le cuesta menos. Tan sólo tres minutos después, de nuevo el colombiano, pudo hacer doblete pero Doménech salvó los muebles, más tarde en un saque de esquina fue Gayá, el que tras una primera parada del portero, sacó la pelota en la línea de gol.
Buscaba el segundo tanto el Atlético de Madrid, y lo conseguiría poco después con un golazo de Yannick Carrasco. El belga recibe la pelota en mitad de campo valencianista para buscar el hueco en la defensa, recortar y lanzar de lejos poniendo el 2-0 en el marcador. Nadie se esperaba que Yannick optara por tirar, pero sorprendió. Con un resultado favorable y una actuación formidable del Atlético, el partido se fue al descanso y tras la reanudación el Valencia quiso despertar, pero le costó generar peligro.
En los primeros compases del segundo tiempo ambos equipos se mostraban dóciles con acercamientos aislados. Nuno decidió sentar a Parejo para dar entrada a Bakkali, y poco después, Simeone hizo lo propio con Jackson Martínez, entrando Torres en su lugar. El colombiano se marchaba con una gran ovación, reconocimiento de la afición que sabe que le ha costado mucho hacer gol. Misma reacción tuvo el Calderón cuando Carrasco se marchó en el 68’ siendo sustituido por Óliver Torres, antes de eso tuvo en sus botas el tercer con un volea inesperada que sacaba Jaume Doménech.
Según transcurrían los últimos veinte minutos de partido se vio cómo Simeone había errado al quitar a dos de los jugadores más productivos del partido. El Atlético perdió fuelle frente a una crecida del Valencia que intentaba venirse arriba, una de las acciones de ataque terminó siendo penalti para los de Nuno: Mustafi caía en el área y el árbitro no lo dudó. Paco Alcácer lo transformaba acercando a su equipo al empate. El Atlético de Madrid no se dejó amedrentar e intentó buscar el gol de la tranquilidad y a punto estuvo con una doble ocasión a falta de quince minutos del final. Juanfran chutaba a puerta y el rechace de Doménech lo recogía Griezmann, centrando a Fernando Torres que cabeceaba fuera.
Simeone agotó su último cartucho retirando a Griezmann y dando entrada a Ángel Correa, los últimos compases de partido fueron intensos y ambos equipos buscaron el gol. Koke tuvo la última con un remate que sacaba Doménech y el Valencia con un centro al área en el que Oblak salió a por todas, siendo la jugada que cerraba el partido.








