El portero esloveno dejó atrás su mala racha no concediendo ningún gol y además parando un penalti esta jornada en El Sadar.
Últimamente se ha hablado mucho de Jan Oblak, el no haber sido capaz de dejar la portería a cero en sus últimos partidos y su mala racha con los penaltis crearon cierto revuelo hacia su figura. Eran 9 los goles que había encajado el meta colchonero en sus últimos 5 partidos, la mitad de los que concedió la pasada campaña. Además, frente a la Real Sociedad y Real Madrid, recibió tres tantos desde los once metros, aumentando la presión.
No obstante, este fin de semana en el campo del Osasuna tuvo la oportunidad de acallar todas estas habladurías. El portero esloveno volvió a demostrar de que pasta está hecho firmando una gran actuación. No habían pasado todavía muchos minutos cuando el colegiado concedió penalti a favor del conjunto navarro, la pesadilla del Atlético estas últimas jornadas. Sin embargo, a diferencia de las ocasiones más recientes, Oblak resolvía a la perfección el penalti ejecutado por Roberto Torres. Sin duda, una inyección de confianza para el arquero. Esta seguridad acompañó a Oblak durante el resto del encuentro, que consiguió terminar sin conceder un tanto. De este modo tanto el Zamora de la temporada pasada, como el Atlético de Madrid volvieron a tener buenas sensaciones tras unas jornadas de bajón.








