Entre Atlético de Madrid y Rayo Vallecano, Saúl lleva 100 partidos en Primera División, cifra que alcanzó en el derbi de ayer donde estuvo desaparecido y su equipo cayó por 0-3.

No era un día para pasar desapercibido. Ayer Saúl Ñiguez completaba su partido número 100 en Liga, y nada menos que en un derbi, el último que se disputaría en el Vicente Calderón a falta de un hipotético cruce en Copa o Champions. Era el día para que el español cambiase el rumbo de sus últimos partidos, en los que no había mostrado su mejor nivel, y nos deleitase con una actuación memorable que recuerde a sus partidos contra el Bayern o contra el Real Madrid de Ancelotti, nada más lejos de la realidad.

Ayer Saúl no estuvo fino, superado en defensa e intermitente en el aspecto ofensivo, no tuvo ni siquiera opción a dejar algún destello de calidad a los que nos tiene acostumbrados, pero como dijo el gran escritor uruguayo Mario Benedetti: “La gloria no consiste en no caer nunca, sino más bien en levantarse las veces que sea necesario”. Saúl tiene fútbol, lo ha demostrado en estos 100 partidos y lo seguirá demostrando. No nos olvidemos que Saúl tiene solo 21 años, su crecimiento en el fútbol ha sido vertiginoso y precoz.

Su debut en Primera División, fue el 21 de abril de 2013, con tan solo 18 años, en una victoria del Atlético de Madrid a domicilio por cero goles a uno en el Sánchez Pizjuan, ante un Sevilla que por aquel entonces estaba viviendo una situación tan buena o mejor que la de ahora. Su rendimiento a partir de aquí subió como la espuma, firmo por el Rayo en calidad de cedido y anotó su primer gol el 24 de noviembre de 2013, solo tres días después de cumplir 19 años, convirtiéndose en uno de los pilares fundamentales del equipo franjirrojo y en pieza clave para la consecución de una luchada y merecida permanencia. Desde su vuelta al Atlético poco más queda que decir, actuaciones y goles de bandera que pese a su juventud, le han convertido en pieza clave en el esquema del Cholo.