La selección española sigue en lo alto del grupo con la victoria ante Israel en Gijón. Silva, Vitolo, Diego Costa e Isco marcaron para España, mientras que Rafaelov puso un gol en el marcador para los israelís.
La selección española, aunque por la ventaja de los goles marcados, se sitúa a la cabeza de su grupo compartiendo puntos con Italia para acudir al mundial de Rusia 2018 después de la victoria contra Israel. Con el billete casi asegurado para clasificarse, la selección de Julen Lopetegui ha recuperado el juego que tanto nos hizo disfrutar en sus grandes noches, una esencia que pareció haberse perdido en ese tiempo de «transición», tuvo que haber un cambio generacional para darle un nuevo aire al grupo, pero manteniendo la fórmula que los hizo ganar dos Eurocopas y un mundial de forma consecutiva.
Julen Lopetegui empezó el encuentro alineando a su equipo de confianza, esta vez no utilizó el sistema de tres centrales como contra Albania, sino que usó el 4-2-3-1 con Jordi Alba y Carvajal de laterales. En el enganche puso a Thiago, quien respondió a su técnico con un partido sobresaliente, el jugador del Bayern de Múnich se siente bien al lado del seleccionador, pues estuvo con él desde la sub-21 cuando consiguieron el título europeo, ahora es el momento para que el jugador hispano-brasileño tome la batuta del equipo y lo lleve a lo más alto.
A pesar de que en el minuto dos de juego, Eran Zahavi tuvo una clara oportunidad al irse solo frente a David de Gea, los primeros veinte minutos de España recordaron a la España de las mejores tardes, presión alta, robo tras pérdida rapidísimo, Israel no podía salir con el balón controlado, se veían incapaces de superar la primera presión española, por lo que a menudo optaron por despejar el balón a base de pelotazos largos que eran regalos para Sergio Ramos, Sergio Busquets y Gerard Piqué, que recuperaban el cuero sin oposición y en una posición muy adelantada. En uno e estos robos llegó la primera ocasión de gol que el público de El Molinón pudo disfrutar, en el minuto cinco del partido Thiago recogió el balón en la frontal del área, se adelantó al esférico y se sacó un disparo potentísimo que el portero israelí despejó lo justo para que el balón rebotara en el larguero, en el rechace Vitolo no pudo conectar certero el cabezazo pero España ya avisaba de lo que iba a ser la tónica que marcara todo el choque.
En los primeros compases del encuentro ya se veía el punto débil de la defensa hebrea, su perfil derecho. El lateral Dasa no podía contener el vendaval español que venía por su lado y David Silva supo detectar el problema israelí, de trasladó a la banda izquierda para conectar buenas jugadas colectivas con Vitolo y Jordi Alba, y de una acción similar vino el primer gol de la selección española. En un pase filtrado de Jordi Alba, David Silva se la acomodó con su pierna buena y batió por bajo al portero Marciano. El jugador canario ya es un pilar importante en la selección, y cobrará más importancia su figura en los compromisos siguientes si las lesiones lo respetan, con el gol ante Israel ya se sitúa en la tabla de los máximos goleadores históricos de España empatado con Fernando Hierro, con 29 goles.
Sin embargo los jugadores israelís, sabiendo que ahora conseguir algún punto se antojaba tarea harto difícil, no se amedrentaron a la dificultad y siguieron llegando a inquietar a De Gea. En el minuto 43 llegaría su mejor ocasión, un centro colgado desde el flanco derecho en un contraataque lo cabeceó Rafaelov, un remate ajustado a la cepa del poste, pero el arquero del Manchester United protagonizó la parada de la noche cuando el banquillo israelí gritaba el gol. Cuestión de porteros, porque al minuto siguiente España sentenciaría el partido con el gol de Vitolo. Otra jugada trenzada llegó a los pies de Thiago, quien habilitó a Vitolo con un soberbio pase con el exterior, el canario remató algo mordido el balón, pero Marciano puso de su parte para que España se fuera al descanso con un marcador amplio.
Al volver del túnel de vestuarios, un hambriento Diego Costa desperdiciaría una ocasión clara de gol. Un balón centrado por Carvajal, que fue un puñal y un dolor de la cabeza para la defensa hebrea, llegó hasta la cabeza del jugador de Lagarto, quien incomprensiblemente remató fuera de la portería de Marciano en lo que hubiera sido el tercer gol local.
Pero un nueve de su categoría no perdona dos veces, cinco minutos después de fallar esa ocasión tan clara, se quitó la espina rematando, también de cabeza, un córner botado por Thiago para poner el 3-0 en el marcador y la aprobación de Julen Lopetegui orgulloso desde el banquillo. Las cosas estaban saliendo bien, estaban recuperando las buenas sensaciones del juego, la afición estaba disfrutando.
La ventaja pudo ser más amplia si Silva, en el minuto 56. hubiera metido un golazo que lo estaba cantando todo El Molinón. El de Arguineguín, en un remate de volea espectacular, la clavó en la cruceta de la portería de Marciano que sólo pudo acompañar el balón con la mirada; pero los que quienes sí recortaron las distancias fueron los hebreos de la mano de Rafaelov. Israel se estaba mereciendo el gol, cuando Rafaelov cazó un balón rebotado y la puso con la izquierda lejos del alcance de David de Gea, haciendo inútil su estirada.
La guinda al pastel la puso Isco Alarcón. El jugador malagueño había ingresado al terreno de juego en la segunda mitad e hizo su gol en el minuto 87, cuando el encuentro ya agonizaba. Recogió el balón en el área, y tras caracolear a un rival, la cruzó al primer palo del arquero, jugada característica del hombre del Real Madrid quien redondeó un partido fantástico de todo el combinado nacional. Rusia 2018 parece lejos, pero con cada victoria se ve más cerca.








