El equipo de Antonio Conte no falla en Bakú y accede a los octavos de final de la Champions League

El Chelsea certifica su pase para la próxima fase de la Champions League con la goleada en Azerbaiyán por 0-4 con los goles de Hazard, Fàbregas y William por partida doble. Los primeros diez minutos de partido fueron de tanteo, ambos equipos no quisieron arriesgar con la posesión de balón, mientras que el Chelsea aparecía como dominador del encuentro abriendo el campo con los dos laterales Zappacosta y Marcos Alonso, el Qarabag mostraba, un partido más, que tratan muy bien el balón y este no les quema en cualquier posición del terreno de juego.
El conjunto azerí, con Míchel Madera y Almeida en la sala de máquinas, circulaba el balón con velocidad y fluidez para Guerrier o Madatov a los costados, en una de las muestras de buen juego llegó en el minuto trece la mejor ocasión hasta entonces, el Qarabag consiguió combinar hasta llegar al área del campeón de la Premier League y el español Míchel Madera estrelló el balón en el travesaño con un Courtuois ya vendido. Primer aviso de los locales, se salvaba el Chelsea.
Cinco minutos después la calidad del Chelsea se hizo notar. En un balón en profundidad para William, el central del Qarabag Sadigov cometió penalti al atacante brasileño, el colegiado pitó pena máxima y expulsó al capitán del equipo. Hazard ejecutó el penalti con la calidad que atesora y dejaba un panorama plácido para el Chelsea, y el Qarabag recibió un fuerte revés para lo que restaba de encuentro, este resultado afectaba al Atlético de Madrid, quien confiaba en que el Qarabag arrancara algún punto de Bakú ante el equipo inglés.
Con el 0-1 en el marcador, el Qarabag intentó buscar desde la posesión el empate, pero con diez jugadores se les hizo muy difícil superar el entramado defensivo del Chelsea, quien hasta el penalti había sufrido más de lo previsto. En esas circunstancias llegó el 0-2 de William en el minuto 36, una combinación entre Fàbregas, Pedro, William y Hazard terminó con una bonita asistencia del belga para el brasileño y su disparo besó la red para ampliar la ventaja en el marcador. Se llegó al descanso con una ventaja del Chelsea propiciada por el penalti en el minuto 18, que le daba prácticamente el pase a la siguiente fase de la Champions League.
Gurban Gurbanov introdujo un cambio antes de que iniciara la segunda mitad, quitando a Madatov y dando entrada a Diniyev para buscar el empate que le diera algo de esperanza en los segundos cuarenta y cinco minutos. Por su parte, el Chelsea decidió subir sus líneas y presionar más arriba la salida del equipo azerí, de igual manera decidió atacar los espacios cuando el equipo local fuera con todo a buscar igualar el marcador. Sin embargo, estuvo más cerca de llegar el 0-3 por parte de Pedro, el delantero canario recibió un envío largo de su compatriota Fàbregas pero Sehic se hizo con el esférico. En el minuto 58 Antonio Conte realizó la primera sustitución en el Chelsea, retiró del terreno de juego a Marcos Alonso y dio entrada al central inglés Cahill, formando la defensa de tres centrales con David Luiz y Rudiger, con Zappacosta por la derecha y César Azpilicueta en la banda izquierda.
Una de las figuras del partido, Eden Hazard, estuvo cerca de firmar un doblete si no fuera por la gran intervención del portero local Sehic, después de esa acción fue sustituido por Álvaro Morata, que tuvo su gran oportunidad en el minuto 68, se plantó ante Sehic, pero el disparo del ex madridista se marchó a centímetros del poste. Para sentenciar el encuentro, Cesc Fàbregas marcó también desde los once metros en otro penalti sobre William por un forcejeo, demasiado castigo para el Qarabag ante un Chelsea que buscaba el cuarto gol. Cuarto gol que llegó por cuenta de William, la figura del partido, que anotó un buen gol con un disparo desde fuera del área. A partir de ahí el partido tuvo poco ritmo y el Chelsea certifica su pase para los octavos de final de la Champions League en una edición donde los equipos ingleses están mostrando su mejor versión.