• Mario Hermoso marcó el 1-0 en la primera parte y Carrasco aseguró en los minutos finales del partido poniendo el segundo.

El Atlético de Madrid logró el pase a los octavos de final tras imponerse por 0-2 al Salzburgo en un partido difícil que no llegó a dominar. La intensidad del cuadro austriaco y la permisividad arbitral se lo pudieron complicado a un conjunto rojiblanco que venció con los goles de Mario Hermoso y Carrasco.

El Salzburgo salió muy fuerte, con mucha intensidad y con un juego muy duro. Le metió mucha velocidad al partido, presionando y aprovechando cualquier mínimo error que pudiera tener el Atlético. Buscaron el gol desde el comienzo generando peligro aunque sin éxito, en unas ocasiones que no fueron difíciles de resolver para la defensa rojiblanca. A pesar de ello el nivel de atención del conjunto de Simeone tuvo que ser alto para evitar darle oportunidades a un cuadro austriaco que aprovechaba cualquier pérdida.

Entre tanto el Atlético trató de pausar el partido y hacer su juego. Con menos intensidad aunque con más acierto fue poco a poco haciéndose con el encuentro, aunque se le volvió a complicar en el segundo tiempo. La permisividad del colegiado con el Salzburgo se lo puso difícil. Pues pitaba muy pocas faltas y no sacó ninguna tarjeta a los austriacos en toda la primera parte, a pesar de que algunas acciones lo requerían. Quien sí vio la amarilla, fue Mario Hermoso por una acción muy dudosa, incluso, para catalogarla de infracción. Más tarde la vería Savic en una entrada que ni siquiera era falta.

Szoboszlai volvió a ser el mayor peligro del Salzburgo. Sus centros al área tanto en juego como a balón parado fueron un quebradero de cabeza para la defensa rojiblanca. Sólida, gracias a las actuaciones de Savic y Hermoso. Felipe, en cambio, volvió a generar dudas al igual que en el anterior encuentro ante el Valladolid. También destacó Trippier, con buenas internadas por su banda. Marcos Llorente volvió a ser la referencia en el ataque y tuvo su primera oportunidad a los 20 minutos con un disparo desde la frontal que se marchó desviado.

El Atlético atacaba menos pero generaba más peligro. Y el tanto llegó tras una falta sobre João Félix que puso en juego Carrasco. El balón al área lo remató de cabeza Mario Hermoso para hacer el primero y acercar al Atlético al objetivo de los octavos. El Salzburgo se vino abajo en los últimos compases del primer acto y perdió pegada a pesar de los intentos de Daka y Junuzovic.

UN SALZBURGO MÁS INTENSO

En el segundo tiempo volvió a repetirse el guion del partido aunque con un Salzburgo aún más intenso. Tuvo varias ocasiones en los primeros minutos que metieron miedo al Atlético. Koita primero, con un cabezazo que se marchó rozando el palo; y Szoboszlai después, con un disparo lejano que también se fue por la línea de fondo muy cerca del poste. El Atlético perdió contundencia y control en el partido aunque mantuvo la ventaja en el marcador.

Apenas tuvo ocasiones en la segunda parte ante un Salzburgo que se acercaba cada vez más y lograba generar peligro. El colegiado seguía favoreciendo a los austriacos con una permisividad que no tuvo con el Atlético. Ramalho acabó viendo la amarilla tras una dura falta sobre João Félix pero no la vio Junuzovic, quien defendió con especial agresividad. El Atlético se fue metiendo cada vez más atrás y tuvo suerte de toparse con un rival que fue muy impreciso en ataque. Simeone intentó reforzar al equipo dando entrada a Correa y Herrera en lugar de unos Suárez y Saúl que no jugaron su mejor partido.

El Atlético dejó pasar los minutos aguantando las embestidas del Salzburgo y con alguna jugada aislada que intensificó en los últimos minutos. João Félix tuvo la primera con un disparo buscando la escuadra de Stankovic. Pero fue en la siguiente donde llegó el segundo gol con una jugada de Correa que acabó en centro para Carrasco. El belga batió al guardameta para firmar el pase a octavos del Atlético de Madrid.