AS MÓNACO 1-2 ATLÉTICO DE MADRID. Los primeros tres puntos del Atlético en Champions llegaron en un partido tibio, sin mucho fútbol, pero con los goles de Costa y Giménez que sirvieron para conseguir la victoria.

El Atlético de Madrid consiguió una ajustada victoria ante el Mónaco gracias a los goles de Diego Costa y Giménez, en un partido en el que el fútbol volvió a brillar por su ausencia. Un Atlético sin orden pudo llevarse los tres primeros puntos de la UEFA Champions League frente un rival sin recursos que llegó a ponerse por delante a los 18 minutos de juego. Victoria al estilo Simeone: por la mínima, con lo justo y sufriendo en los últimos minutos.

No se vio a un Atlético enchufado. Los rojiblancos salieron sin tensión y aparentemente con pocas ganas de hacer gol. En frente, un Mónaco de pocos recursos que tuvo demasiadas posibilidades. El conjunto de Simeone trató de hacerse con la posesión, con movimientos rápidos y juego de toque. Pero la estrategia no funcionó del todo. Muchas imprecisiones y pérdidas de balón en un centro del campo gobernado por Rodri, que hoy se ocuparía también de colaborar en labores defensivas. A su lado, Koke, que se mostró algo mejor que ante el Eibar, aunque lejos de lo que un día fue.

A pesar de todo, el Atlético tuvo pronto su primera oportunidad, aunque sin solvencia. Griezmann filtró un pase a Diego Costa y delante del portero el hispano-brasileño lo lanzó fuera por cruzarlo demasiado. El Atlético tuvo facilidades para llegar, pues no se enfrentaba a un rival demasiado capaz, aunque no supo aprovecharse. El Mónaco tuvo la réplica cinco minutos después, con un disparo lejano de N’Doram que fue cogiendo rosca hasta acabar saliendo rozando la cruceta, con Oblak ya batido. Y al final, en un error defensivo, primero de Saúl y luego de Correa, Grandsir pescaba un balón para empujarlo al fondo de la red.

Jarro de agua fría para un Atlético de Madrid que tímidamente intentó espabilar. Sin embargo, no había intensidad suficiente y, como al comienzo del partido, los de Simeone parecían esperar que pasara el tiempo para reaccionar. El fútbol fue generoso con los rojiblancos y, gracias a una genialidad de Griezmann, empataron el partido. El francés puso un pase en profundidad a Diego Costa para dejarlo solo ante Benaglio. Costa no falló. Al filo del descanso y sin muchos intentos de por medio, esta vez de córner botado por Koke, Giménez lograba poner al Atlético por delante rematando de cabeza, para cerrar el primer tiempo con un premio mucho mayor de lo que se podía esperar.

El segundo tiempo fue aún peor. El Atlético de Madrid ni siquiera generó ocasiones. Tampoco controlaba el balón, todo eran patadones y pérdidas de posesión que dieron alas al Mónaco. Radamel Falcao tuvo la oportunidad más clara para los locales con un disparo que rechazó Giménez, después Sidibé lo intentaría también desde lejos. Simeone decidió mover banquillo, y acertó, retirando a Correa para dar entrada a un Lemar que hizo mucha falta durante el partido. El francés metió oxígeno y velocidad por banda para poder llegar a zona monegasca. Pero sin orden en el centro del campo, difícilmente podían llegar balones.

No pasó prácticamente nada en la segunda parte y los minutos finales acabaron siendo de un Mónaco que se volvió más ofensivo. El Atlético se cerró bien en defensa y evitó que el cuadro local finalizara jugada. El último tramo de partido se puede describir con centros al área y despejes de Giménez, y ante la duda, patadón arriba. Tranquilidad ninguna. Glik estuvo cerca del empate rematando de cabeza un centro que acabó saliendo por la derecha de Oblak. Pitido final y suspiro: el Atlético de Madrid, mejor o peor, consigue su primer objetivo en esta larga Liga de Campeones.