En esta noche de Champions se enfrentaban el actual campeón de la Europa League y el ultimo subcampeón de la Champions League.
En la capital andaluza se había perdido la ilusión pero gracias al Manchester City y a una Juventus que jugaba sin ganas sabiendo que estaba ya clasificada la ilusión ha vuelto a Nervión por su competición.
El partido entre Sevilla y Juventus no tenía solo la expectación en Sevilla sino también en el campo del City donde si estos no ganaban los sevillistas no irían a Europa League, en la primera parte lo que más destaco fue Morata que había sido suplentes todos estos partidos en la Serie A, el español que ya sabe lo que es marcar en el campo del Sevilla hizo que los centrales sevillanos lo pasasen mal durante bastante rato, pero el Sevilla quiso responder atacando ferozmente pero el viejo portero Buffon detuvo hasta tres disparos, dos a Llorente y uno a Konoplyanka.
Ya en la segunda mitad, Emery tiro de Banega para aprovechar los ataques a la portería de los de Turín, el argentino tuvo una oportunidad pero de nuevo el portero italiano supo detenerlo, ya después llegó el gol que toda Sevilla quería (menos béticos, obviamente) en el minuto 64 un gol de Llorente lleno de rabia que en ese momento dejaban dudas de la clasificación como terceros, pero llegaban noticias del Ethiad, el Manchester City estaba ganando su partido, esto dejo a los jugadores del Sevilla con ganas pero nerviosos, tanto que en los últimos minutos un sprint veloz del argentino Dybala pero que choco el disparo contra el poste, aunque después hubo dos ocasiones más, una de Morata que no definió bien y otra de Pogba que Sergio Rico detuvo con perfección, ya en el último minuto Cuadrado dio algo de miedo pero apenas llego a la portería del Sevilla.
Este resultado maravilloso para los de Emery (y el del City) les devuelve a su competición para defender títulos como aún vigentes campeones, por el lado de la Juventus se clasifican como segundos de grupo siendo posible rival de Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid, un rival que ninguno creo que deseara.








