-
El encuentro debió disputarse en Londres, como el del Atlético con el Chelsea, pero el club portugués decidió cambiar de sede para jugar en igualdad.
El Atlético de Madrid jugará la vuelta de los octavos de final de la Champions League en Inglaterra a pesar de tener que haber jugado la ida en campo neutral. Todos los equipos que juegan contra clubes ingleses han atravesado la misma situación de desigualdad que da ventaja a los británicos. Hay una única excepción que es el encuentro entre Arsenal y Benfica que debió disputarse en Londres pero que se jugó en Atenas.
En el caso del Atlético, el partido de ida se disputó en Bucarest. Las restricciones impuestas por el Gobierno de España impiden la llegada de vuelos procedentes de Reino Unido. La vuelta, en cambio se jugará en Stamford Bridge. Pues no hay limitaciones: desde España se puede volar a Inglaterra y desde Inglaterra se puede volar a España siempre y cuando seas residente. Como es el caso de la plantilla del Atlético.
A pesar de la legalidad, la situación genera desigualdad. Los equipos ingleses podrán beneficiarse del factor campo a diferencia del resto. Esto también es aplicable a los viajes. El Atlético ha tenido que volar para jugar ambos partidos, con la carga física que supone, pero el Chelsea sólo ha tenido que hacerlo en una ocasión. Los goles como visitantes siguen valiendo el doble a pesar de que en Bucarest ningún equipo jugó en casa.
Esta desigualdad se ha repetido en todos los enfrentamientos de Champions y Europa League con equipos ingleses. La Real Sociedad tuvo que jugar ante el Manchester United en Turín, pero la vuelta en Manchester; El Wolfsberg austriaco jugó la ida contra el Tottenham en Budapest y la vuelta en Londres; El Mönchengladbach ante el Manchester City… La única excepción ha sido el Arsenal-Benfica que se ha disputado en Atenas cuando debió hacerse en Londres.
El Benfica ha sido el único equipo que ha levantado la voz y se ha negado a jugar en casa del Arsenal. En Portugal existe la misma restricción que en España y el encuentro de Lisboa se trasladó a Roma. Para evitar desigualdades de cara al partido de vuelta decidió jugar en otro país para que ambos equipos tuvieran las mismas condiciones. Ningún otro equipo ha querido trasladar su partido en Inglaterra aunque todos ellos se han mostrado resignados con una situación que, a pesar de ser de mutuo acuerdo, ha resultado molesta.








