El Atlético de Madrid necesita vencer al Roma en el Nuevo Metropolitano para mantener intactas las pocas posibilidades que tiene de acceder a los octavos de final de la Champions.
Una final el 22 de noviembre. Puede sonar raro pero es el matiz que ha adquirido el partido que el Atlético de Madrid disputará este miércoles en el Nuevo Metropolitano frente al AS Roma, correspondiente a la quinta jornada de la fase de grupos de la Champions League. Todo lo que no sea conseguir la victoria significaría el adiós definitivo a la máxima competición continental mucho antes de lo que preveían en el seno rojiblanco. Además, el conjunto madrileño ya no depende de sí mismo por lo que la empresa ya adquiere tintes milagrosos. Necesita una mano del Qarabag (sobre el papel el rival más débil del grupo pero que ya le ha sacado 2 puntos al Atlético en esta fase de grupos), que disputará su quinto partido en la Champions ante el Chelsea en Bakú dos horas antes de que lo hagan madrileños y romanos.
Tanto Atlético como Roma vienen de disputar en sus competiciones domésticas un derbi ante Real Madrid y Lazio respectivamente. El cuadro rojiblanco cosechó un empate a 0 ante su eterno rival mientras que el conjunto giallorosso venció a su archienemigo por 2-1 gracias a los goles de Perotti y Nainggolan. El estado anímico de españoles e italianos es bien distinto. Bien es cierto que el equipo dirigido por Diego Pablo Simeone se fue al parón de selecciones ganando y el empate frente al Madrid no es del todo un mal resultado pero la delicadísima situación que atraviesa en Champions le deja con un sabor realmente amargo de este primer tercio de temporada. Por su parte, el Roma ha ido de menos a más en la presente temporada. Prueba de ello es el partido frente al Chelsea en el Olímpico (3-0) y la ya citada victoria en el derbi romano.
En el partido de ida que disputaron ambos equipos en Roma, se vio probablemente al mejor Atlético de Madrid de toda la temporada. Con una presión asfixiante y un juego realmente fluido, el cuadro colchonero realizó un encuentro muy completo pero sólo pudo sacar un punto de la capital italiana gracias al desacierto de sus delanteros y, sobre todo, a una actuación estelar de Alisson Becker, cancerbero del equipo de Eusebio Di Francesco. El internacional brasileño realizó grandes paradas de mérito a Vietto, Correa y Saúl y minó la moral de los atacantes rojiblancos de tal forma que el mismo Saúl falló una ocasión a puerta vacía en la última jugada del partido. Ese empate decreció al Atlético en el grupo ya que no fue capaz de ganar ningún partido de los tres siguientes que disputó y creció al Roma, ya que el conjunto azzurro venció al Qarabag en Azerbaiyán y consiguió 4 de 6 puntos en su doble envite contra el Chelsea.
Los onces del Atlético y del Roma variarán con respecto al anterior encuentro. Simeone declaró en rueda de prensa que Fernando Torres ocupará el lugar de Correa de inicio y, probablemente, entrarán Giménez y Carrasco en detrimento de Godín y de Gabi. Se mantiene Lucas en el once aunque se reubicará como central dando paso a Filipe Luis como lateral zurdo. Por su parte, Di Francesco no podrá contar con Florenzi y Schick por molestias físicas mientras que Gerson podría ocupar el lugar de un Nainggolan que acabó renqueante el derbi.
Con sólo tres puntos de doce posibles, el Atlético se encomienda a un Griezmann que tuvo una actuación decepcionante frente al Real Madrid en Liga y que fue incluso silbado por una afición harta de sus desmanes y de su repentino bajón en el terreno de juego y a un empate o victoria del Qarabag frente al Chelsea. Por su parte, al Roma le vale un empate para asegurar su billete para los octavos de final de la Champions y según sea el resultado en Bakú, podrá incluso asegurar el primer puesto siempre y cuando gane este miércoles en el Nuevo Metropolitano. Partido a vida o muerte para el semifinalista de la pasada edición de la Champions League.








