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El diario Liverpool Echo ha dado voz a las opiniones de varios aficionados contrarios a culpar al Atlético de la llegada del coronavirus a la ciudad.
Dos meses después, el partido de Champions entre Liverpool y Atlético sigue dando de qué hablar en Iglaterra. Desde los días posteriores hasta ahora, se ha intensificado el debate sobre la influencia del encuentro en la propagación del coronavirus. Las autoridades de Liverpool fueron las primeras en culpar a los 3.000 hinchas rojiblancos que se desplazaron a la ciudad. Pero ahora los aficionados del cuadro Red opinan todo lo contrario y culpan a su propio gobierno.
El diario Liverpool Echo, el más importante de la ciudad, ha reproducido varias opiniones de los ciudadanos. También ha realizado una encuesta sobre qué visión tiene la afición del Liverpool de las causas de la expansión del virus. Recordemos que cuando se jugó el partido ya se habían producido casos en la ciudad. Un día después se registraron nuevos contagios, aunque estos, fueron anteriores a la celebración del mismo.
El alcalde Joe Anderson no dudó en señalar directamente a los aficionados del Atlético. Aunque otros como el jefe de servicios sanitarios Matt Ashton fue más prudente, poniendo el partido como foco de propagación pero sin culpar a la hinchada visitante. La investigación sanitaria realizada determinó que el origen del contagio masivo estuvo en el partido, aunque no se ha confirmado que el virus lo llevara la afición del Atlético de Madrid.
EL VIRUS LLEGÓ ANTES
Es lo que piensa la mayoría de aficionados del Liverpool. Reconocen que el partido fue un gran foco de contagio y el desencadenante de la situación posterior. Pero no creen que el coronavirus llegara en avión desde Madrid y atienden a otras circunstancias. Son muchos los que alegan que el virus ya se había instalado en Liverpool semanas antes, y que su llegada podría haberse dado por la influencia del turismo.
También culpan a su gobierno por no establecer medidas de prevención y permitir la disputa de eventos masivos. Pues en Liverpool no hubo ninguna medida sanitaria de seguridad. Boris Johnson, primer ministro británico, además, dijo pocos días después que no se tomaría ninguna medida en el país, añadiendo que había que asumir el riesgo de enfermar.








