• Las autoridades británicas decidieron celebrar el partido, pero ahora muchos culpan a los desplazados del Atlético del repunte de casos de coronavirus.

El partido de vuelta de los octavos de Champions entre Atlético y Liverpool sigue siendo un tema muy recurrente en Inglaterra. En plena crisis por el coronavirus, las autoridades inglesas decidieron que el partido se podía jugar con normalidad. Ahora que en Reino Unido están asolados por el covid-19, se arrepienten de su decisión. En Liverpool consideran que el encuentro europeo donde el Atlético consiguió su pase a cuartos, fue el detonante de la propagación del virus. La afición rojiblanca está cansada de que se le culpe de una decisión que tomaron las propias autoridades británicas

Madrid se había convertido en el principal foco de contagio de España. Apenas dos días antes de que la afición del Atlético de Madrid se marchara a Liverpool, en España se seguían celebrando actos multitudinarios sin ninguna restricción. Las autoridades españolas no comenzaron a plantearse la gravedad de la situación hasta esa misma semana. Entre tanto, 3.000 aficionados del Atlético de Madrid viajaron a Liverpool sin ser informados de ninguna medida de seguridad.

Un día antes del partido, el 10 de marzo, cuando la mayoría de hinchas rojiblancos ya se encontraban en la ciudad inglesa, el Atlético emitió un comunicado desaconsejando viajar. Las autoridades españolas habían considerado que se trataba de una decisión irresponsable. El comunicado había llegado tarde. En el mismo escrito, el Atlético informaba que después de una reunión entre los responsables de la UEFA y las autoridades británicas, el partido se iba a disputar a puerta abierta y con total normalidad.

En Liverpool, todo el mundo miraba para otro lado. Ninguna medida de seguridad en ningún punto de la ciudad. Parecía que la pandemia no existía. Sin embargo, un día después del partido saltaban todas las alarmas. Liverpool confirmaba 10 nuevos casos de coronavirus. Aunque tratándose de una enfermedad que tarda en presentar síntomas, todo hace pensar que el virus ya se estaba moviendo por allí antes de la llegada del Atlético. En esta ciudad habían jugado sus partidos tanto Liverpool como Everton. Y en Anfield se volvían a reunir 54.000 aficionados.

En Liverpool miran constantemente a Madrid

Reino Unido cuenta ya 41.000 casos confirmados de coronavirus y 4.300 muertes. Ahora todas las autoridades sanitarias coinciden en que celebrar aquel partido fue un error. Sin embargo, muchos aún se centran en los 3.000 aficionados desplazados desde Madrid y no en los otros más de 50.000 hinchas reds del resto del estadio. Pocos hablan de que no hubiera medidas excepcionales de seguridad o higiene, de que la ciudad funcionara con normalidad o de que los casos que se dieron de coronavirus son, muy probablemente, anteriores al partido.

El primero en mirar directamente al Atlético de Madrid fue el propio entrenador del Liverpool. Jürgen Klopp aseguró que perdieron el partido porque no fue fácil prepararlo, debido a la situación que se vivía en Madrid. El técnico utilizó así la crisis sanitaria como excusa. Más tarde fue apoyado por Carlo Ancelotti, entrenador del rival de la ciudad, el Everton. Sin embargo, ninguno levantó la voz de alarma antes de la celebración del partido, a pesar de lo preocupados que, aseguran, estaban. Ninguna autoridad en Liverpool fue consciente del problema.

El alcalde de la ciudad llegó a culpar directamente a los madrileños. En unas declaraciones señalaba que en Madrid «no podían acudir a estadios pero sí viajar a Liverpool», algo que es rotundamente falso. Pues en Madrid sí se disputaron partidos apenas tres días antes y en su decisión estaba evitar la celebración del partido. El último en levantar la voz ha sido Matthew Ashton, nuevo director de salud de Liverpool. En este caso, el discurso era diferente. No aseguraba que el partido del Atlético fue el culpable, pero sí una posibilidad. Tampoco ha culpado a los aficionados rojiblancos. Tal vez porque, a diferencia del alcalde Joe Anderson, Ashton no tenía responsabilidades entonces al no estar en el cargo.

La afición, cansada de las críticas

Muchos aficionados han mostrado su disconformidad en redes sociales. Consideran que el Liverpool lo utiliza de excusa para justificar haber perdido el partido. Y las autoridades, para encontrar un culpable de sus propias malas decisiones. La afición del Atlético no entiende que se le culpe por algo que no estaba en su mano, ya que en ningún momento los desplazados recibieron ninguna información al respecto. Además, que se celebrara el partido tampoco es responsabilidad de los aficionados.

La afición del Atlético se pregunta qué hubiera pasado si el Liverpool hubiera pasado de ronda. El partido seguiría siendo uno de los eventos que pudieron multiplicar el número de contagios, pero la parroquia colchonera duda que se les atacara de esta forma en caso de haber perdido la eliminatoria.