• Simeone realizó un planteamiento defensivo con el que no logró lanzar a portería ni una sola vez en todo el partido.

El Atlético de Madrid cayó derrotado ante el Chelsea por 0-1 en la ida de los octavos de final de la Champions. El planteamiento de Simeone marcado por el carácter extremadamente defensivo del equipo acabó saliendo caro. La consecuencia, el gol del Chelsea, pero sobre todo, la nulidad ofensiva del Atlético de Madrid. No lanzó ni una sola vez a portería.

La idea del partido era mantener el 0-0 a toda costa y dejar el resto para el encuentro de vuelta. El Atlético se acercó en ocasiones aisladas pero su capacidad de contragolpe fue inexistente. El balón lo tuvo el Chelsea mientras el Atlético esperaba atrás ante un rival que subió su línea de presión lo suficiente para recuperar en zonas de peligro. Aunque la defensa rojiblanca era sólida, el riesgo de no salir del campo propio, acabó pasando factura. Un solitario y polémico gol de Giroud fue suficiente para que el Chelsea sumara un importante resultado en campo visitante.

El Atlético de Madrid se acercó en 6 ocasiones con disparos que acabaron fuera o bloqueados por un defensa. Pero ninguno fue entre los tres palos. El conjunto rojiblanco no disparó sobre la portería de un Mendy que mostró varios errores de colocación que se pudieron haber aprovechado. El Atlético pudo haber mostrado su superioridad pero prefirió defender un resultado que ahora se ha vuelto en contra.

Es la segunda vez que el Atlético se marcha con el casillero de tiros a puerta vacío en Champions desde la llegada de Simeone. La anterior había sido en la vuelta de los octavos de final de la temporada 2018-2019 ante la Juventus. En aquella ocasión el Atlético acabó perdiendo por 3-0 a pesar del resultado favorable de 2-0 en la ida. Un gol habría puesto al conjunto rojiblanco en cuartos, pero otro planteamiento defensivo acabó dejando a los rojiblancos fuera de la competición con todo a favor.

Y es que Simeone no aprende la lección. El planteamiento defensivo ante el Leipzig fue el culpable de su eliminación la temporada pasada, al igual que el de la Juventus. Pero también lo fue ante el Chelsea el año anterior en fase de grupos e incluso ante el Qarabag. Hay más casos porque la misma idea defensiva fue la culpable de su eliminación en la 2016-2017 cuando encajó tres goles del Real Madrid en la ida de las semifinales, o en las dos finales de Champions contra el conjunto blanco. El mismo método que ha terminado siempre igual pero al que Simeone es fiel a pesar de no dar resultado.