• El Atlético está pasando el peor momento de la temporada. Con dos derrotas consecutivas han dicho adiós a Liga y Copa. Los goles no llegan y ni siquiera el VAR les ayuda.

El VAR volvió a ser protagonista en otro partido, en otra derrota  del Atlético de Madrid. El conjunto del Cholo tenía que ganar en San Mamés para poder tener alguna opción de pelear por la Liga pero ocurrió todo lo contrario. Aunque quizás si el VAR hubiera tomado otro camino, hoy todavía habría emoción en la competición.

Dos jugadas polémicas, dos penaltis podrían haber hecho que el resultado final hubiera sido otro y no el 2-0 con el que el Atlético dijo adiós al título doméstico. La primera, tuvo como protagonistas a Griezmann y Yeray.

A punto de pitarse el descanso, el jugador bilbaíno cometió una entrada sobre el francés en la que Latre no observó penalti. Aunque quizás si se hubiera dirigido al monitor, el rumbo del partido habría sido otro, pues las imágenes si demostraban que se cometió la pena máxima. Griezmann, con un enfado clamoroso e incredulidad, se retiró a los vestuarios exigiendo explicaciones al colegiado.

Pero esto solo era una prueba para los madrileños. Pues minutos más tarde, se repetiría la historia. Esta vez los actores fueron Morata y San José. El delantero conducía la pelota dentro del área, encaraba la meta y se preparaba para el disparo cuando cayó al suelo. El centrocampista, para evitar el gol, chocó con el pie y derribó a Morata. Una vez más, ni árbitro ni VAR señalaron nada.

Así las cosas, otros 90 minutos en los que el Atlético volvió a sufrir el peor lado del VAR. Y es que, esta extraña relación entre ambos siempre tiene su actuación cuando el conjunto rojiblanco falla.

Como ejemplo, la eliminación de la Copa del Rey. Tras haber logrado un 3-3 en el Metropolitano, Arias vio anulado su gol por un fuera de que solo vio Mateu Lahoz. De haber acertado, hubiera significado el pase del Atlético.

En Champions, ocurrió lo mismo. La tecnología invalidó el gol, en la ida, de Morata tras considerar que hubo falta sobre Chiellini. Sin embargo, en la vuelta no se consideró de la misma forma la jugada en la que se interpuso Chiellini en el camino de Correa.

En Liga, también pueden verse ejemplos. Ante el Betis, no se tuvo en cuenta un derribo de Feddal a Morata. Pero sí se consideró oportuno señalar penalti una falta de Giménez a Vinicius fuera del área, además de dar por ilegal un gol de Morata y un penalti sobre él.