El colegiado extremeño no echó mano del VAR y obvió un agarrón del central argentino a Diego Costa en el inicio del segundo acto que hubiera dejado al Valencia con 10 jugadores
No fue un partido de mucha polémica arbitral pero el partido podría haber cambiado de rumbo en algunas acciones puntuales. En este caso, el Valencia se libró de haber jugado buena parte del partido con un jugador menos debido a que Jesús Gil Manzano no decidió usar el VAR en dos jugadas que, perfectamente, podría haber sido muy útil.
Hablamos de dos jugadas que tuvieron a los mismos protagonistas: Ezequiel Garay y Diego Costa. El central argentino y el delantero hispano-brasileño tuvieron un intenso duelo durante todo el partido hasta que el zaguero sudamericano tuvo que abandonar el terreno de juego por molestias musculares.
En la primera de las dos jugadas que hacemos mención, Diego Costa se marchaba como una exhalación hacia la portería de Neto en un momento del partido donde el Atlético era muy superior al Valencia tanto en el marcador como en el juego y Garay tuvo que agarrarle para evitar que el delantero internacional por España se plantara solo ante el cancerbero del Valencia. En muchas ocasiones, estas acciones se saldan con tarjeta roja pero, Gil Manzano decidió amonestar con tarjeta amarilla al defensa argentino.
La otra jugada en cuestión tiene mucho en común con la del final del primer tiempo. En el primer minuto del segundo tiempo, Garay vuelve a agarrar deliberadamente a Diego Costa aunque, en este caso, en jugada posicional al borde del área. En esta ocasión, si Gil Manzano lo hubiera estimado conveniente, podría haber echado mano del VAR y ver repetida la jugada y comprobar que hay agarrón del veterano defensa valencianista al delantero del Atlético, lo que hubiera significado la segunda amarilla para Garay. El árbitro extremeño no señaló nada y decidió continuar con el encuentro.








