El delantero francés disputó sus primeros minutos con la camiseta del Valencia y estuvo cerca de marcar a su ex-equipo en el tramo final del encuentro
Ha sido un verano largo para Kevin Gameiro. El menudo delantero francés estuvo todo el mercado estival esperando a que fructificaran las negociaciones entre Valencia y Atlético de Madrid. Justo una semana antes de que arrancara el campeonato, Gameiro firmó por el club de la capital del Turia dejando en las arcas del Atlético 16 millones de euros más variables. De esta forma, el jugador de 31 años ponía punto y final a su andadura en el club madrileño y fichaba por el Valencia con la esperanza de ser un asiduo en el once de Marcelino.
El azar quiso que Valencia y Atlético se enfrentaran en la primera jornada del campeonato y que, precisamente, los primeros minutos que Gameiro disputara con la zamarra valencianista fuera ante su ex-equipo. El de Senlis no partió de titular pero tuvo la oportunidad de jugar el tramo final del encuentro. A pesar de que estuvo bien controlado por la zaga colchonera, el francés se mostró muy operativo en todo momento, con ganas de hacer un buen papel como jugador “ché”.
Cuando el partido agonizaba, en la última ocasión del encuentro, el mismo Gameiro se encontró con una buena ocasión para dar la victoria a su nuevo club pero no disparó con la fuerza y eficacia suficientes para batir a Jan Oblak y, de esta forma, el partido acabó en tablas y en reparto de puntos para los dos equipos.
Durante sus dos temporadas en el Atlético, Gameiro no tuvo malas cifras goleadoras pero no terminó de afianzarse en ningún momento como titular en el equipo dirigido por Diego Pablo Simeone. Además, las lesiones que registró durante su estancia en la capital lastraron su rendimiento. La llegada de Diego Costa también fue definitiva para que el ex jugador del Sevilla decidiera dar un nuevo giro en su carrera y marcharse a Valencia en busca de los minutos que no dispondría en el Metropolitano esta temporada.
Ahora, en su nuevo club, Gameiro espera que las lesiones le respeten y mejorar sus cifras goleadoras en comparación con el Atlético y acercarse a aquel delantero eléctrico y ágil del Sevilla que amenazaba a las defensas rivales con sus constantes cambios de ritmo. De todas formas, tendrá que pelear con delanteros de la talla de Rodrigo, Santi Mina y Batshuayi para tener un buen número de minutos.








