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Segundo partido del filial colchonero en esta región y segundo triunfo. Camello tras aprovechar un error de la zaga manchega y Toni Moya desde los once metros, anotaron los goles del partido.
El Atlético B sumó ante el Villarrobledo su segunda victoria consecutiva en esta segunda fase de la temporada. Camello tras aprovechar un error garrafal de la zaga manchega y Toni Moya desde los once metros, fueron los goleadores del equipo de Rivas. Desde la llegada del nuevo técnico, el filial ha jugado dos partidos y ha ganado los dos. Buenas sensaciones para un equipo que ha vivido una difícil temporada.
Volvía el Atlético de Madrid B a jugar un partido tras dos semanas y lo hacía en La Mancha, tierra fetiche para los rojiblancos. Allí vencieron esta temporada al Villarrubia y hoy al Villarrobledo por idéntico resultado. Dos triunfos fundamentales para que el filial colchonero se coloque en segunda posición de su grupo. Los catorce días que ha estado el Atlético B sin jugar por el brote coronavirus que sufrió, parece haberle cambiado la cara al equipo. Se llevó un triunfo que dominó de cabo a rabo y se coloca a dos puntos del líder, aunque con un partido más.
Pese al buen inicio del Villarrobledo, que tuvo la posesión al principio del encuentro, el Atlético B se hizo con el partido antes del primer cuarto de hora. Ya lo tenía controlado e hilvanando buenas jugadas de cierto peligro. La banda derecha de Camus y Ricard fue la más activa en la primera mitad. Si no era uno, era otro el que llegaba a línea de fondo con posibilidad de centrar. Antes de llegar al ecuador del primer tiempo, el filial rojiblanco se adelantó en el marcador por mediación de Camello.
El delantero colchonero interfirió un mal pase de Edu a su portero y, tras regatear al meta, anotó a puerta vacía. Con ventaja por la mínima y desaprovechando buenas oportunidades de gol, ambos equipos enfilaron el túnel de vestuarios. Tras la reanudación, obligado por el resultado, el Villarrobledo se estiró y consiguió llegar a los dominios de San Román. Sin demasiado peligro, pero es cierto que llegaban a las inmediaciones del área. No parecía que se le fuera a escapar la victoria al Atlético B, aunque por si las dudas, Toni Moya marcó el segundo gol y dejó el encuentro visto para sentencia.
El capitán rojiblanco anotó desde los once metros tras un penalti provocado por Soriano. A raíz de este gol, los madrileños durmieron el encuentro y no pasó absolutamente nada. El Villarrobledo no tuvo ningún acercamiento que tuviera cierto peligro y demostró por qué es colista del grupo. Los rojiblancos volvieron a conquistar La Mancha con su segunda victoria en dos partidos que han disputado en dicha región. Con los tres puntos se sitúan en segunda posición a dos puntos del líder, aunque con un partido más.








