El entrenador argentino alcanzó 50 partidos como entrenador del Atlético de Madrid en Champions en una noche para olvidar en Bakú.
Seguramente, a Diego Pablo Simeone le hubiera gustado más que el Atlético se impusiera al Qarabag en el día de ayer en vez de alcanzar una gran cifra en la máxima competición continental: nada más y nada menos que 50 partidos al frente del cuadro madrileño. En un partido desastroso del conjunto rojiblanco que le complica seriamente su presencia en los octavos de final, esa es la única lectura positiva que se puede extraer de la catastrófica actuación del equipo este miércoles. Simeone cumple la media centena en Champions, algo insólito hace años.
El argentino ha dotado de una gran estabilidad a la entidad colchonera en las últimas temporadas y ha llevado al equipo a cotas increíbles que, hasta hace pocos años, no las había soñado ni el más optimista del lugar. Dos finales en las últimas cuatro temporadas, además de disputar unas semifinales y unos cuartos de final. Unos datos que reafirman su fantástica gestión al frente de la nave rojiblanca. Entre esos 50 partidos se encuentran dos victorias memorables ante gigantes del fútbol europeo como Barcelona, Bayern de Munich o Milan.
En la presente temporada, el técnico sudamericano cumplirá, al menos, otros tres partidos al frente del Atlético de Madrid. La afición espera que sean bastante más en este curso, lo que significaría que el club se habrá clasificado para la siguiente ronda de la Champions League y habrá encauzado la difícil situación que atraviesa la entidad en la competición más prestigiosa a nivel continental. Veremos si puede aumentar exponencialmente Simeone sus cifras como entrenador en esta competición.








