Empate sin goles en Villa Park antes de la pausa internacional. Los de Pellegrini lo intentaron una y otra vez, pero los de Garde fueron una muralla defensiva.
En los primeros 45 minutos los locales mordieron y supieron cómo sobrevivir frente a los líderes de la Premier League. Si bien el City era el protagonista e intentaba siempre buscar el arco rival. Los de Garde fueron compactos en defensa y rápidos en el contragolpe. Pocas ocasiones claras en el primer tiempo, por parte de ambos equipos. Raheem Sterling y Kevin De Bruyne serían los más activos de los Blues, pero no le dieron mucho trabajo a Guzan, portero local. A los 25 minutos, Manuel Pellegrini tuvo que ingresar a Jesús Navas en reemplazo de un lesionado Wilfried Bony. La enfermería del City este año parece que continuará con mucho trabajo. A los 38, Otamendi cometía falta sobre Carles Gil fuera del área y se ganaba la primera amarilla del partido. El lanzamiento libre de los locales se iría por encima de la portería de Hart. Terminaban los primeros 45, y se iban al descanso en tablas.
El segundo tiempo comenzó con un City mucho más concentrado. A los 53, tras centro de Jesús Navas, Raheem Sterling tendría el primero tras una clara oportunidad de gol. Brad Guzan se convertiría en héroe salvando a los locales, cuando el ex del Liverpool cabeceó solo frente al portero en el área pequeña. A los 65, Kevin De Bruyne intentó un taconazo tras centro de Jesús Navas, pero su intento se marcharía lejos de la portería. En los últimos 20 minutos del partido, el Manchester seguiría intentándolo, pero el cerrojo de Garde era impenetrable. La tesis del nuevo entrenador se cumplía. Los locales jugaron su partido más ordenado y concentrados en lo que va de Premier League. Los de Pellegrini no encontraron el gol. 0-0 en el último partido previo a un nuevo parón internacional.
Con esto el City queda con 26 puntos y continúa líder de la Premier League, mientras que el Aston Villa permanece en la última posición con 5. En definitiva, un partido que nos muestra lo igualada y competitiva que es la Premier League. No hay campo fácil.