El Bournemouth dio la sorpresa y salió vivo del partido frente al Everton. Los de Eddie Howe comenzaron perdiendo pero supieron reaccionar, consiguiendo un empate que sabe a gloria, pues se mantiene a dos puntos de la salvación, marcada por el Sunderland.


No parecía que el Bournemouth iba a dar guerra al Everton de Lukaku, sobre todo cuando el conjunto liverpuliano se adelantaba en el marcador a los 25 minutos de juego con un tanto de Funes Mori, y menos aún cuando diez minutos después era Lukaku quien ponía el segundo. Se le pusieron las cosas cuesta arriba a los locales que se veían totalmente fuera del partido y esperando lo peor, puesto que el historial goleador del Everton es contundente. A ello se le sumaba el constante asedio que sufrían por parte de la delantera rival.
Después de ambos tantos el Bournemouth mantuvo la cabeza fría e intentó organizarse para conseguir recortar distancia. Su defensa fue mejor y supieron buscar el ataque aunque lejos de conseguir el gol, mientras el Everton sabía neutralizar los intentos de los locales. La ocasión más peligrosa fue de Harry Arter, con un zurdazo desde fuera del área que se marchaba fuera.
El partido se dio la vuelta en la segunda parte, el Bournemouth supo sacar las garras pero el Everton no se iba a dejar intimidar por lo que ambos equipos tuvieron grandes ocasiones en el primer cuarto de hora. Ambas defensas se volvieron sólidas y costaba pasar del mediocampo, pero cuando los equipos llegaban lo hacían con peligro.
Entrando en la última media hora de juego el Bournemouth se vino aún más arriba y controló el partido protagonizando las ocasiones más claras del partido. No conseguiría marcar hasta el minuto 79 con un tanto de Smith que se colaba por la escuadra tras sacar un córner, el jugador lanzó un magistral derechazo desde fuera del área. Poco más de cinco minutos después sería Stanislas el que pusiese el empate, otro golazo del Bournemouth para acercarse al objetivo.
Ahora la meta era ganar el partido y tenía todas las papeletas de hacerlo, estaba mucho más fuerte que el Everton y tacaba de forma constante. Sin embargo el Everton pareció verle las orejas al lobo y decidió espabilar. Un largo tiempo de descuento dio la oportunidad de volver a ponerse por delante, y fue el Everton el que lo hizo con un tanto de Barkley. Pero aún había tiempo para un gol más, y éste fue del Bournemouth que volvía a empatar de cabeza.
Finalmente los equipos se tuvieron que contentar con el empate. Un punto de oro para el Bournemouth que no se descuelga de la tabla y uno escaso para el Everton que se aleja de los puestos europeos marcados por el Tottenham, que se encuentra cuatro por encima.