Reparto de puntos en White Hart Line, en un aburridísimo choque entre dos equipos que pueden ofrecer mucho más de lo demostrado hoy.
Tottenham y Chelsea se olvidan de jugar al fútbol y dejan para otro día eso de ganar partidos. Se esperaba mucho de este partido en el que ninguno de los dos estuvo a la altura.
Comenzó el encuentro con los ‘spurs’ manejando la pelota y dominando al equipo de José Mourinho que esperaba en su campo bien plantado, el dominio local en la primera parte apenas creó apuros a la portería de Begovic que al igual que Lloris, tuvo un partido bastante plácido. El Chelsea por su parte, en esta primera mitad tan solo estuvo ordenado, defendiendo muy bien, y tratando de que algún despeje le cayera a Pedro e intentara aprovecharlo.
En la segunda parte el Chelsea dio un pasito hacia delante pero no fue suficiente si quiera para tener más de una oportunidad clara de gol, la que dispuso Hazard con su volea pero que repelió bien Hugo Lloris, el encuentro lejos de hacer disfrutar al espectador con un buen juego, fue uno de esos partidos que le gusta a Mourinho, muy físico, con muchas interrupciones, poco juego, patadas, agarrones…
El equipo de Pochettino que no supo aprovechar el mal momento que pasan los ‘blues’ y no buscaron el gol que les hubiera dado los tres puntos, gran parte de los aficionados locales recriminaron a Pochettino que no diera un paso hacia adelante para ir a por el Chelsea.
Lo más destacable del partido fue cuando Diego Costa al comunicarle que no iba a jugar ni un solo minuto pese a estar calentando en la banda, acudió al banquillo visitante, se despojó del peto de suplente lanzándolo de espaldas hacia el asiento de Mourinho, un acto que deja ver la poca relación entre ambos.
Al final un justo reparto de puntos en un aburrido partido.