Estamos ante una de las Premier League más emocionantes e igualadas de los últimos años. Tras catorce jornadas, apenas cuatro puntos separan a los cinco equipos que se alzan en la cima de la clasificación: Manchester City, Leicester, Manchester United, Arsenal y Tottenham Hotspur. ¿Puede el Arsenal ganar esta edición?
Muchos son los que no ven al Arsenal candidato al título y que, además, piden un relevo en el banquillo. Arsène Wenger llegó el 1 de octubre de 1996, convirtiéndose en el primer entrenador no británico de los gunners y sustituyendo a Pat Rice, entrenador interino que a la postre se ha convertido en su mano derecha. El francés llegado desde Japón, se había coronado campeón de la prestigiosa Copa del Emperador con el Nagoya Grampus. Anteriormente, ya se había hecho un nombre en Europa con el Mónaco, con el que conquistó liga y copa. Incluso, como el propio Wenger reconoció después, tras ser destituido del equipo monegasco desechó una importante oferta del Bayern de Múnich, para seguir formándose como entrenador en el país del sol naciente.
Wenger comenzó a hacer historia desde el primer día que pisó Londres. Ha conseguido tres Premier League (98/02/04), seis FA Cup (98/02/03/05/14/15) y seis Community Shield (98/99/02/04/14/15). Sus dos grandes lunares son las finales europeas perdidas, una de la UEFA ante el Galatasaray por penaltis, en Copenhague en el año 2000, y la otra la de la Champions League en el 2006, en París, frente al Barça (2-1). En total suma 15 títulos al frente del Arsenal y ha logrado meter al equipo en competición europea todas las temporadas. Para la historia quedará la Premier del 2004 sin perder ningún partido.
Lejos queda la gloriosa época de Wenger al frente del Arsenal, la época de los Vieira, Campbell, Pirès, Henry, Bergkamp, Van Persie, Cesc o Ljungberg, un equipo de amigos que llevaban varios años jugando juntos. Eran jugadores que, antes de llegar al equipo londinense, habían visto estancadas sus carreras, como es el caso de Henry en la Juventus o Vieira en el Milan, jóvenes sin explotar como Cesc Fábregas o Van Persie y veteranos ilustres como Campbell, Seaman, Lehmann o Bergkamp. Pues bien, para los aficionados y seguidores del Arsenal, este equipo recuerda mucho al de aquella época dorada. La veteranía de Cech, Koscielny, Cazorla o Giroud, unida al talento de los Özil, Alexis, Ramsey y Wilshere (ahora lesionado), junto con el hambre de los jóvenes como Coquelin, Bellerín o Chamberlain y sumado al buen hacer de los Welbeck (también lesionado), Gibbs o Walcott, dan como resultado un Arsenal candidato al título.
También hay que destacar, que este año el Chelsea ni está ni se le espera, que el Liverpool con la llegada de Jürgen Klopp está en transición, que el United no arrasa, que está arriba sin pena ni gloria y que el City lo mismo te gana seis partidos seguidos que después te pierde tres, el Leicester lo más normal es que se desinfle y el Tottenham es probable que se deje bastantes puntos a lo largo del campeonato. Con todo esto, el arisco Wenger, tiene una gran oportunidad de poner fin a una racha de doce años sin levantar la Premier League.